ROCK FEST – Parc de Can Zam (Santa Coloma de Gramenet), 15 de julio de 2016

rock-fest-2016.jpg

Llega el verano y con él la avalancha habitual de festivales, conciertos y eventos varios que nos saturan la agenda hasta tal punto que hay que plantarse y replantearse la misma: esto sí, esto no y esto quizá, pero me da que tampoco…

Si bien el descarte seguro era un Low Cost cada vez más ‘low’ y sobre todo ‘cost’, y la duda era un Leyendas del Rock de medio pelo, donde las 2 únicas formaciones aún por presenciar, lo poco que queda de Nazareth y los noruegos Mayhem, estaban estratégicamente repartidas en el cartel y con el maleficio de la duda siempre presente, finalmente nos lo jugamos todo a una sola carta y acudimos a la llamada de los grandes, que lo son por los motivos que os detallaremos a continuación.

MOONSPELL 

Tras un plácido viaje de ida en buena compañía (saludos a los Toxic Twins benidormenses y a nuestro maratoniano Santaje) y un tentempié a base de ibéricos, tortilla y gazpacho veraniego, asomábamos la jeta por el recinto sin colas que valgan y con Chris Boltendahl berreando los últimos compases de su celebérrimo “Heavy Metal Breakdown”, que por lo escasamente visto y oído parece que sus Grave Digger siguen en buena forma. Congratulations.

Lo de Moonspell y su ubicación en los festivales empieza a ser ya de risa, tanto es así que estamos barajando proponer a Fernando Ribeiro y los suyos mutarse el nombre al más apropiado Sunspell. Organizaciones festivaleras, por favor, intenten adecuar sus horarios con algún criterio lógico y coherente, desde luego poner bandas como Moonspell con una temática de corte ‘claramente oscuro’ y con un bagaje como el que portan a las putas tres de la tarde no creo que beneficie a nadie.

moonspell.jpg

Dicho esto, parece que los lusos tienen bastante asumido lo que hay y salen a escena con la misma profesionalidad de siempre, pese a los problemas de sonido también habituales del comienzo (intuyo que Ribeiro no se escuchó hasta concluir “Breathe”, que abrió el concierto) y a la tostada que portaba el respetable a la hora de la siesta. De su reciente OBRA MAESTRA (así, con mayúsculas) sonaron además la homónima “Extinct” y el sister-of-mércico “The Last Of Us”, que si bien no desentonan con respecto al estudio, es evidente que son carne de sala y de sus intimidades más que de festival calimochero.

“Wolfheart” e “Irreligious” siguen siendo los más representados a la hora de hacer criba en citas festivaleras, y así sonaron la inevitable “Opium” (la mejor recibida siempre), el contundente “Awake”, “Ruin & Misery”, “Vampiria” y la folclórica “Ataegina” (personalmente sacrificaría ésta por cualquier otra de su extenso repertorio, pero siendo un festival y tocando Mägo de Oz para más inri supongo que hasta pudo ser un acierto), para cerrar con la inevitable “Alma Mater” (as armas!) y un “Full Moon Madness” que de no haber sido por un sol de locura les habría quedado de diez.

Lobeznos, enhorabuena por la Eurocopa, nos vemos en diciembre. Winter is coming…

CORONER 

Lo siento por Dragonforce, pero ni con todos los dragones de Daenerys de la Tormenta acechando ni con unos fórceps de elefante hembra… no sirve insistir, no entran.

coroner.jpg

En cuanto a Coroner, lo suyo fue más bien una representación fría y de cumplir que una descarga thrasher como las de antaño. Si bien su música fue progresivamente (valga la redundancia) abandonando la caña porque sí en favor de la complejidad de estructuras más propia de las bandas de Prog, nos quedaba una pequeña esperanza de revivir aquellos días de “RIP”, “Punishment For Decadence” y “No More Color”, en las que reinaba el intercambio del cassette y NOISE RECORDS era un reputado sello discográfico de Metal. Pero los años pasan y no todo/s subsiste de la misma forma, y en el caso de los suizos me temo que el tiempo ha jugado en su contra, y lo que pudo ser una gran descarga decibélica se quedó en una ‘vulgar demostración de poder’. Me quedo con “Masked Jackal” y “Grin”, y sobre todo con el recuerdo de un tiempo pasado, que pudo ser mejor o peor, pero por supuesto distinto.

MAGO DE OZ

Lo siento por Tyketto y Heaven Shall Burn, pues si bien a los primeros nunca les presté atención, a los segundos tampoco les hice mucho caso dada la saturación del estilo en el mercado (ellos, además, llegaron más tarde que otros). Con respecto a los segundos, confirmar que tienen un potente directo, tan potente como insípido y anodino. Señores, algo más de aliño en la ensalada, por favor.

Hacía tanto que no veíamos a los Mägo de Oz encima de las tablas que fue chocante de repente ver toda esa parafernalia de nuevo ahí en escena, con el tono verbenero habitual de la banda, y ahora sí, con un cantante idóneo al frente como es el Arrebato, digno sucesor de José Andrea, reproduciendo los mismos agudos imposibles pero con una personalidad más acorde a la filosofía del grupo. Todo un fichaje.

Bromas aparte, reconozco que si bien en otro tiempo presté atención a la banda del malogrado Txus Di Felatio (¿para cuándo un clinic con Lars Ulrich?), hacía eones que no reparaba en su música ni en directo ni en estudio, básicamente porque opino que la misma no da para más de lo ya ofrecido en sus tres primeros discos (hasta “Finisterra”, inclusive), no en vano a tenor de lo visto y oído parece que siguen exprimiendo sobre todo aquellos plásticos (“Satania”, “La Cruz de Santiago”, “Astaroth”, “Molinos de Viento”, “Finisterra”), y es entorno a todo ello en lo que basan esencialmente su show, una ‘fiesta pagana remember’ donde prima la diversión a lo musical, y los grandes éxitos a sus grandilocuentes propuestas más recientes.

En cualquier caso, y en honor a la verdad, decir que Mägo de Oz ofrecieron un buen show, animaron el cotarro y al menos no hicieron el ridículo como sí hicieron otros a los que prefiero no nombrar y sin embargo nombraré: Barón Rojo. España va bien, claro que sí, como decía Silver.

Bubbath

KREATOR

Tras presenciar de fondo (tanto en lo literal como en lo figurado) a unos Mago de Oz que dieron sensación de reválida por las ganas que le echaron y el montaje escénico de acompañamiento, más propio de un cabeza de cartel que de la posición medianera que ocupaban, la espera de Kreator planteaba ciertos interrogantes, provocados por la sequía productora que padecen y la infinidad de apariciones en festivales veraniegos desde 2013.

kreator.jpg

Lo cierto es que, cuando Mille Petrozza sale al escenario y encara aquello como si se tratase de su última voluntad, esas dudas desaparecen, claudicas y sucumbes a la sesión de agresividad y misantropía de los germanos. Que se trate de la cuarta vez que los ves de gira de “Phantom Antichrist” (con Morbid Angel, en dos ediciones del Leyendas del Rock y la actual del Rock Fest) o que recurran a un repertorio manido son datos accesorios. Su actuación fue sencillamente aplastante, aun tirando del manual para festivales del que hacen gala: tanda hímnica de facturación reciente (“Enemy of God”, “Hordes of chaos”, “Violent revolution” y la análoga de su último plástico; curiosamente todas cortadas por el mismo patrón compositivo); un par de muestras de su – ya no – nueva obra (“From flood into fire” y “Civilization collapse”); la concesión habitual a su época 90s (“Phobia”); y tanda destroza-cuellos primigenia (“Terrible certainty”, “Awakening of the Gods”, “Endless pain” y “Pleasure to kill”) y posterior (“Warcurse”). La banda se mostró muy compacta, con Yli-Sirniö liderando la cara heavy-melódica, Giesler en su tónica discreta y Ventor… de Ventor. Las ráfagas de humo con las que nos ametralló Petrozza en “Warcurse” y la inundación confitera a la Kiss a modo de despedida pusieron la guinda de espectáculo. Mención aparte merecen las columnas de tubos kitsch que iluminaron el show, dispuestos en diagonal y de estética muy pop.

En futuras citas dejaremos a un lado la indulgencia para exigir que resuciten “Chosen few” o “Golden age”. Pueden darse el capricho sin reproches.

 J. A. Puerta

MICHAEL SCHENKER

De todos los shows que le he visto a este grande de las seis cuerdas puede que el del Rock Fest haya sido el más sólido y compensado, quizá tenga algo que ver el hecho de venir acompañado en esta ocasión de un viejo compañero de fatigas como Gary Barden al micro, aunque también puede que sea cosa mía y únicamente le prestara la atención que se merece un pionero como el germano.

Digo esto porque en los últimos 3 ó 4 lustros tanto el guitarrista como lo que le rodea (ediciones discográficas, giras, formaciones, etc.) han pasado sin pena ni gloria para el público mayoritario, y la mayor parte de culpa la tiene el propio Schenker por lo que ya todos conocemos, es hora de recuperar con la mayor dignidad posible ese legado, montar una banda sólida y estable y dedicarse a lo que siempre ha sabido este teutón, que no es otra cosa que deleitarnos con ese don que Satán le dio, y no me refiero al de vaciar botellas.

schenker

Ya sea solo (“Into The Arena”, “Attack Of The Mad Axeman”, “Victim Of Illusion”, “Rock My Nights Away”, “On And On”, “Cry For The Nations”, “Let Sleeping Dogs Lie” o el letal “Armed And Ready”), con Scorpions (épico “Coast To Coast”) o con los míticos UFO (“Doctor Doctor”, “Rock Bottom”) el bueno de Michael tiene armas para dar y tomar, y esta noche además de sonar me quedó la impresión de que es un quiero y además puedo. Ya sólo resta seguir en la línea (sin segundas), mantener la formación e intentar ofrecernos algo de material fresco y novedoso para oxigenar el repertorio de clásicos. Si además se inventa alguna gira conjunta con Robin McAuley (aunque sea medio set acústico a lo Blackmore’s Night, llamémosle no sé… Michael Night) o cualquier zarandaja rodeado de buenos músicos puede que atraiga de nuevo a ese público que nunca debió marchar.

BLIND GUARDIAN

Si la primera mirada es la que vale, eso ya lo enseñan las madres, y la primera vez que tuve ocasión de ver a Blind Guardian en vivo (1998, gira del “Nightfall In Middle-Earth”) ya me quedó claro que lo registrado en disco por esta banda jamás iba a sonar igual en directo, a lo sumo parecido (aquella noche, dicho sea de paso, Jon Schaffer y sus Iced Earth hicieron leña del árbol caído, fogata incluida).

Y si bien hay temas que tienen más papeletas de sonar mejor que otros, el nuevo “The Ninth Wave” no es uno de ellos (se me ocurren unos cuantos temas más propicios del reciente “Beyond The Red Mirror” para sonar en directo que el susodicho). “The Script For My Requiem” se agradeció por la sorpresa, pero al igual que tantos otros cualquier parecido con el estudio es mera coincidencia, y el épico “Time Stands Still (At The Iron Hill)” tres cuartos de lo mismo. Con “Imaginations From The Other Side” y “Bright Eyes” nos vinimos arriba (y abajo, montaña rusa), y lo que sonó realmente bien fue el “The Bard’s Song – In The Forest”, que nos cantamos a capella el respetable y eso que no habíamos repasado hacía décadas.

“Tanelorn (Into The Void)”, “The Last Candle” y “Valhalla” (que cerró el show) sonaron bastante mejor, por su inmediatez y empaque, y demuestra una vez más que esta banda donde se luce es o en los temas puramente speedicos o en los acústicos, quedando los medios tiempos más corales casi siempre deslucidos. Si a ello le añadimos la puesta en escena de Hansi (yo de él me volvería a colgar el bajo, aunque sea desenchufado) nos queda lo que viene siendo Blind Guardian en directo, un vaivén de emociones sin basamento definido y con un frontman más propio de master de partida de rol que de un cantante de Heavy Metal.

KING DIAMOND

Y por fin llegó la hora de King. Para el que suscribe era el verdadero reclamo por el que acudir al festival, y a partir de ahí todo lo demás. Hacía exactamente 10 años desde que presenciamos su brutal descarga en la capital (sala Heineken, para más señas), y entre lo que ha llovido y la inmejorable excusa de representar íntegramente su mítico “Abigail” en directo no había más cojones que plantarse en Barcelona, sí o sí. Y así hicimos.

No quisiera ponerme nostálgico ni cansino con lo de siempre, pero aquello de gallina vieja mejor caldo hace con casos como King o el propio Bruce Dickinson se te viene irremediablemente a la pelota. Y no hablamos de vetustos porque sí, hablamos de frontmen que se presentan ante respetables de miles de personas con un triple bypass en el corazón o una operación reciente de cáncer de garganta, y no sólo resuelven sino aprueban con mucha nota. Chapeau.

Escenario brutal (como el de Barón Rojo…), de decoración esotérica y escalinatas a ambos lados para poder representar la actuación como merece, y sonando el mítico “The Wizard” de una de las mayores y más evidentes influencias de Mr. Diamond, los Uriah Heep de la era David Byron (descanse en paz, allá donde esté). A continuación, la intro del majestuoso y progresivo “Them”, “Out From The Asylum” (sigo pensando que este disco lo debe tener Amenábar debajo de la cama junto a Psicosis), a la que sigue la mítica intro de batería del no menos mítico “Welcome Home”. Pelos como escarpias y gargantas chillando a Grandma.

king

A “Welcome Home” le sigue su sucesora en la historia, “Sleepless Nights”, de los pocos singles que se recuerdan de King Diamond y de los más laureados, y aquí debemos hacer mención de Mr. Andy LaRocque, a día de hoy no creo que haya banda sin él, de la misma forma que sería imposible sin el personaje principal. King Diamond, la banda, son Kim y Andy, como lo son Mustaine y Ellefson o Hetfield y Ulrich. En “Halloween” suben clímax y agudos a partes iguales, y en el descomunal “Eye Of The Witch” se nos puede incluso oír por encima del PA (una semana nos costó recuperar la voz). Ganas teníamos de esto, vive Dios. En “Melissa” algunos aprovechan para mear y “Come To The Sabbath” cierra la escueta representación de Mercyful Fate, si llega a caer “Evil” no sé qué hubiera podido pasar.

Y a partir de aquí lo previsto, un “Abigail” entero y verdadero, desde “Funeral” hasta “Black Horsemen”, que sonó a gloria bendita y que la banda interpretó a la perfección. Os daría más detalles, pero al final una reseña es una reseña, y nada de lo que servidor os cuente aquí os va a servir de mucho, así que… haber ido.

BONI

Y sí, de postre nos comimos un BONI. Cuando los cuerpos ya no podían dar más de sí nos encontramos con lo que fue un final de fiesta apoteósico por lo distendido (carpa pequeña y ambiente cercano) y emotivo del repertorio: “Callejón Sin Salida”, “Obsesión”, “Pasión Por el Ruido”, “Rojo” (¡!), “Okupación” (nos quedaron fuerzas para un pogo, sí señor) y los pelotazos de la noche, “Noche De Rock And Roll” y “Esperando En Un Billar” del mítico debut de Barricada.

Así se termina una jornada de ROCK de las buenas en la que no faltó Jack Daniel´s en la carpa de Motörhits y las hamburguesas grasientas en los puestos de turno, la buena música y sobre todo una gran compañía. Bueno, así no. La jornada terminó con un pastelito encima de un escenario.

Bubbath

boni.jpg

Anuncios

HELLOWEEN – Festival Leyendas del Rock (Villena), 13 de agosto de 2016

helloween-logo

Hacía la friolera de 12 años que no veía a Helloween en directo. Para la ocasión Helloween venían a presentar su último álbum “My God Given Right”, en mi opinión un muy buen disco, de la época Deris muy a la altura de “Master of the Rings” y “The Time of the Oath”, ya que entre estos 2 discos y el último, entre medias han editado discos bastante irregulares, ¿era necesario un Keeper III…?

Había muchísima gente para ver a los alemanes. El escenario era un gran telón de fondo con la portada de su último disco y la cabeza “Helloweenizada” de la estatua de la libertad en un lateral, muy chulo todo, así que con la típica intro “Walls of Jericho” y la presentación enlatada empezaron el concierto ni más ni menos que con “Eagle Fly Free” que enlazaron con “Dr. Stein” , ¡ahí es nada!, buen sonido desde el principio, bastante potente y nítido a la vez con un Deris muy comunicativo hablando bastante en castellano. La siguiente en caer sería la que da título a su último disco “My God Given Right”, la cañera “Steel Tormentor” sería la siguiente, y aquí hubo un momento de bajón al menos por mi parte, al tocar “Waiting for the Thunder” y “Straight Out of Hell” del disco “Straight Out of  Hell”, canciones que pese a estar bien no son muy conocidas. Siguieron con más material nuevo, “Heroes” y “Lost in America”, donde me sorprendió ver cómo la gente las cantaba, una nueva representación del “The Time of the Oath” vino con la coreadísima “Power”, de nuevo locura colectiva. El momento cumbre para mí vino con las primeras notas de “Halloween”, pero me dejaron a medias ya que sólo interpretaron parte de la canción e hicieron un medley con “Sole Survivor” (única del “Master of the Rings”), “I Can” y “Are you Metal?”, el medley lo cerraron con “Keeper of the Seven Keys”, que también me dejó a medias dado que no la tocaron entera. Para el final nada mejor que “Future World” y el himno por excelencia “I Want Out”. Fue sin duda un gran concierto, con unos Helloween muy en forma.

Me gustaría acabar diciendo que en menos de un año he tenido la oportunidad de ver a Helloween, Gamma Ray y Unisonic (padre, hijo y espíritu santo), es obvio lo que todos estamos deseando ver, pero he de decir que estas 3 bandas están en un grandísimo nivel. El tiempo dirá…

Laguless

DIRKSCHNEIDER – Festival Leyendas del Rock (Villena), 12 de agosto de 2016

logo_udo

Bajo el nombre de Dirkschneider se presenta el veterano vocalista alemán Udo. Según él mismo será la última vez que interpretará canciones de su antigua banda, los míticos Accept, en directo, si va de farol o realmente es así lo descubriremos con el paso del tiempo, yo, por si acaso, no podía dejar perder la ocasión de ver a Udo interpretando en directo canciones que forman parte de mi adolescencia.

El concierto empezó con una intro que dio paso a “Starlight”, la impresión que me dio es que el sonido era algo bajo y la personal voz de Udo se mezclaba demasiado con las guitarras, así que había trabajo en la mesa de mezclas. “Living for Tonite” y “London Leatherboys” pecaron de lo mismo, al menos desde mi posición. Pero fue en la siguiente donde ya todo estaba en su sitio, “Midnight Mover” y sobre todo “Breaker” sonaron como un cañón. La banda estaba bien, interpretando fielmente todo el material de Accept, cabe destacar al hijo de Udo en las baquetas prácticamente vestido como su padre, y Udo sigue con su voz de siempre deleitándonos clásico tras clásico y animando al personal entre tema y tema, y como no podía ser de otra forma dejándonos la voz en “Princes of the Dawn” y coreando ese solo de guitarra. Más clásicos como “Restless and Wild”, “Son of a Bitch” y “Screaming for a Love Bite” retumbaron en Villena, y para la parte final del concierto Udo nos deleitó con “Metal Heart”, otra vez a dejarse la garganta, y “Fast as a Shark”, donde cantó la intro al unísono con todo el público. Para el final nos preguntó si queríamos una última canción, la respuesta era obvia, así que “Balls to the Wall” cerró el concierto.

Gran concierto de todo un mito cantando canciones de los no menos míticos Accept.

Laguless