Hansen & Friends – XXX Three Decades in Metal (2016)

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Creo que a estas alturas es algo ridículo hacer una presentación de Kai Hansen, no obstante, para los más rezagados, sólo daros un par de apuntes, y es que con él en sus filas Helloween grabó sus mejores discos (sí, así de rotundo), luego formó Gamma Ray, y actualmente compagina Gamma Ray con Unisonic, ¿he de decir que aquí está también Michael Kiske? Pues eso. A todo ello, habría que añadir las múltiples colaboraciones/proyectos de los que ha formado parte, no obstante si queréis más información por ahí está Wikipedia.

Y ahora sí, “XXX Three Decades in Metal”, como su propio nombre dice, es la forma que tiene Kai de celebrar sus tres décadas en el Metal, y para ello se ha vestido de gala y ha contado con numerosas colaboraciones, aunque el grueso de la banda está formado por el propio Kai a las voces/guitarras, Eike Freese (Dark Age) a las guitarras, Alexander Dietz (Heaven Shall Burn) al bajo y Dan Wilding (Carcass) a la batería. A nadie se le escapa la portada del disco, con el logo de Hansen hecho con las mismas letras y curvatura que el de Helloween. Por cierto, portada simple y efectiva, más hubiera sobrado. En el libreto interior nos encontramos con las letras de las canciones, fotos de la banda y colaboradores bastante gamberras y unas líneas escritas por Kai donde dice que los beneficios que se saquen del CD irán donados a la Wacken Foundation, que por lo visto es una asociación que da apoyo (supongo que también económico) a las bandas que están empezando. Buena iniciativa por parte de Kai.

El disco se abre con “Born Free”, un tema muy Heavy donde Kai canta varias partes con un registro desconocido por mí, es un tema muy potente y muy Judas, ya desde el primer tema vemos que las influencias de Judas Priest están presentes en gran parte del CD. Pues si este primer tema recuerda a Judas, el segundo “Enemies of Fun” también lo hace, además es una mezcla perfecta entre Judas Priest y Accept donde Piet Sielck y Ralf Scheepers acompañan a Kai a las voces. “Contract Song” se abre con un riff muy parecido al de “Between the Hammer and the Anvil” de Judas Priest (otra vez), afortunadamente sólo es el principio y el tema bien podría haber estado en algún disco de los antiguos de Gamma Ray, aquí las colaboraciones son de Dee Snider (sin duda esta colaboración a mí me ha sorprendido) y de Steve McT. “Making Headlines” es otro tema metalero que cuenta con la colaboración de otro que no le gusta meterse en fregaos, nada más y nada menos que Tobias Sammet.

Hasta aquí nada nuevo, ¿verdad? Es más, podríamos decir que es más de lo mismo, pero es precisamente en este punto donde el CD pega un giro, y es que sin salirse de sus raíces, Kai nos sorprende con “Stranger in Time”. Las colaboraciones en esta canción son de Kiske, Frank Beck, Tobias Sammet y Roland Grapow, me gusta bastante el desarrollo de la canción, así como los riffs, solos y voces. “Fire and Ice” es otro de los mejores temas del disco, en esta canción me ha sorprendido muy gratamente la genial voz de Clémentine Delauney, aparte de ella colaboran también Marcus Bischoff, Richard Sjunnesson y su ex compañero de Helloween Michael Weikath, muy buenos coros, muy buenas voces –alguna incluso gutural-, estribillo pegadizo y muy buenas partes instrumentales y melódicas, es por cierto con más de 8 minutos la canción más larga del CD y estoy seguro que se convertirá en la favorita de muchos. “Left Behind” es quizá la más diferente, de desarrollo bien marcado por el bajo como protagonista y suena bastante diferente a lo que Kai nos tiene acostumbrados, aun así también goza de un alto nivel, y aquí también escuchamos las voces guturales aportadas por Markus Bischoff (colaboran también en esta canción Alexander Dietz y Clémentine Delauney).

Y llega para mí la mejor canción del CD, “All or Nothing”, la más lenta del mismo, pero yo no llegaría a considerarla balada, me encanta el bridge, el estribillo y sobre todo la forma de cantar de Kai Hansen, aquí bien apoyado de nuevo, aunque en un segundo plano, por Clémentine Delauney. Como he dicho es una canción lenta con mucho feeling, sin duda para mí lo mejorcito del CD. “Burning Bridges” vuelve a la senda del Metal con otro estribillo pegadizo y con la colaboración de Eike Freese, y para acabar nada mejor que otro cañonazo, “Follow The Sun”, con una gran colaboración por parte de Hansi Kürsch y de nuevo con Bischoff, doble bombo, riffs afilados y de nuevo otro gran estribillo dominan la canción, así que no se me ocurre mejor forma de acabar el Cd.

Resumiendo, benditos 30 años en el Metal por parte de Kai, si en lugar de Cd hubiera sido un disco, la segunda cara estaría bastante diferenciada para bien de la primera cara, pues el nivel de la que podría haber sido la segunda cara es bastante alto y más diferenciado de las canciones típicas de la primera. A mí me ha gustado bastante, no inventa nada nuevo -eso ya lo hizo en su época-, pero suena bastante fresco, muchísimo más que sus últimos discos con Gamma Ray.

Laguless

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Ghost – Square Hammer (2016)

front

Tras el excelso “Meliora” (2015), que como ya hiciera su predecesor largo “Infestissumam” (2013) con respecto al debut de la banda volvió a dar un vuelco tanto en sonido como a composición se refiere, conservando eso sí las señas de identidad del grupo y acercándolo cada vez más a todos los públicos, Emeritus III y sus Nameless Ghouls siguen lanzados en su senda hacia el Olimpo del Metal, por no decir directamente al de las Estrellas del Rock.

Repiten de nuevo la fórmula disco-ep-disco, y al igual que sucedió con “If You Have Ghost” (2013, producido ni más ni menos que por el mecenas Dave Grohl), editan a un año vista de su obra magna un puñado de canciones a añadir a la colección, lo que denota el inmejorable estado de forma de la banda y el torrente de creatividad e influencias que atesoran estos jóvenes suecos, desgraciadamente cada vez menos desconocidos para el respetable. Esperemos que aún aguanten un tiempo hasta el definitivo destape (todo KISS tiene su “Lick It Up”, es inevitable).

“Square Hammer” abre el Ep, la única cosecha propia del disco, una delicia pop-metal de aire fresco en forma de hit-single, ideal para abrir los directos del grupo y alzar cuernos al unísono. En éste apreciamos de nuevo un paso de gigante con respecto al pasado, tanto en estructuras como en sonido, e incluso podemos escuchar a Emeritus en un registro mucho más alto y juvenil, como si ABBA o Pet Shop Boys hubieran ganado el pulso al Hard Rock y el Heavy Metal. Himno diseñado para la euforia colectiva (y para seguir tocando los cojones a sus detractores), y un video-clip que efectivamente parece obra de la Hammer.

“Nocturnal Me” arranca el apartado de homenajes, en esta ocasión a la banda de Ian McCulloch, los irreductibles Echo & The Bunnymen (todavía andan por ahí descargando y de qué forma, por si te interesa), una de las piezas más oscuras de aquel mítico “Ocean Rain”, obra capital del post-punk más psicodélico y que contenía la inevitable “Killing Moon”, que Ghost hacen suya por derecho propio y sin prostituir en ningún momento su esencia original.

Con “I Believe” de Simian Mobile Disco llegamos al ecuador del trabajo, un tema techno-pop en su concepción que Ghost trasladan directamente al ambient, y para mi gusto sale ganando. Un punto seguido lleno de feeling y sosiego instrumental.

“Missionary Man” nos devuelve a los Ghost más rítmicos y machacones, de pegada sólida y hammond por un tubo, con un resultado más propio de los GUN de “Word Up” que de Annie Lennox y compañía. Colaboran con mucho acierto Fia Kempe en los coros y Brian Reed a la armónica.

Y para acabar tenemos “Bible”, un tema de corte mesiánico-eclesiástico original de Imperiet, grupo post-punk sueco surgido en la Suecia natal de nuestros amigos, y que nuevamente hacen suyo dotándole de un aire mucho más pop que el original, con coros a tutiplén (Fia Kempe parece Kai Hansen por momentos) y de aire apocalíptico, ideal para cerrar el breve pero suculento viaje.

Produce el trabajo en esta ocasión Tom Dalgety, mientras que Zbigniew M. Bielak repite en el artwork al más puro estilo de “Meliora”, creando otra obra maestra para la vista que, al igual que sucede con el susodicho, conviene ojear en el papel de su libreto original.

Poco más que añadir, la banda sueca prosigue en su particular longway-to-the-top aunque a pasos agigantados, aunando legiones ávidas de la next-big-thing a lo Beatles / Elvis Presley y perdiendo por el camino a fans decepcionados y rockeros malhumorados, que de golpe y porrazo pasan a engrosar filas con aquellos que nunca hicieron caso. Pero tú y yo sabemos que el sacrificio merece la pena, ¿a que sí?

Bubbath