Rotten Pumpkin – El Show Del Horror (2017)

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Dicen que en esto del Rock uno no sabe cómo suena realmente hasta que graba su primer material, ya que si bien se puede estar harto de descargar en directo, las particularidades sonoras de cada sala / recinto habilitado a los efectos, el equipo (en ocasiones prestado), el ingeniero (si lo hubiera) y demás factores hacen realmente difícil valorar en su justa medida a una banda sin una edición discográfica bajo el brazo. Afortunadamente la era de las maquetas en 4 pistas pasó a mejor vida (siempre dicho desde el cariño), y hoy por hoy podemos apreciar el sonido de una banda desde el primer día gracias a los avances tecnológicos, pero sobre todo gracias al trabajo y al tesón de quienes lo llevan a cabo.

Y digo todo esto no de forma gratuita, ya que si bien había podido presenciar a la banda que nos ocupa varias veces en directo, no ha sido hasta pinchar su debut “El Show Del Horror” cuando he podido saborear realmente su potencial y su buen material. Enhorabuena a los premiados, grupo y productor (Antonio A. Stenberg), la espera y el resultado realmente han merecido la pena.

He de confesar que tenía a priori un concepto un tanto simplista de lo que es Rotten Pumpkin (grupo punk-con cantante femenina-e imagen llamativa, ya de por sí totalmente respetable), como una especie de revival de Parálisis Permanente / Vulpes / Misfits y Killer Barbies, pero cuando te detienes a degustar como se merece el producto, nombres como Ramones, Bad Religion, NOFX o los Metallica más crossover se te vienen también a la cabeza, con ese toque metalizado que dota al Horror-Punk de Rotten Pumpkin de una contundencia que difícilmente tenían las bandas citadas al principio. Si además no lo dejas en una primera escucha, poco a poco irás apreciando las distintas capas en la producción, los múltiples coros y la nitidez de cada instrumento, además del tratamiento de la voz de Von Raven, que en su conjunto denotan un trabajo realmente bien hecho y con horas de dedicación, amén de un repertorio de lo más variado y bien conjugado.

Ximaria (batería), Álvaro (guitarra), Danuta (bajo y coros, aunque el libreto diga guitarra) y Von Raven (voz) suenan compactos, sin fisuras, sin excesivos alardes y sin falta que les hace. La intro de “Caminantes” bien podría abrir una película como Balada Triste de Trompeta de Álex de La Iglesia, pero en vez de eso da paso a un tema ideal para abrir el trabajo, representativo y con todos los ingredientes del grupo, tanto en temática como en sonido. “Luna Llena” es pegadizo, de estribillos y cambios de tempo (parte prog inclusive), muy ameno, como el resto del disco. “Ouija” sigue la estela de los anteriores, mientras que “El Show Del Horror” recuerda a Ramones o a los Damned de “New Rose”, todo un himno punk que se te quedará grabado a la primera.

En el apartado caña tenemos perlas como “Inolvidable”, el guitarrero “Locura”, que me recuerda ‘horrores’ a la época punk de Iron Maiden con esas melodías de guitarra tan características (bendito “Killers”), “Orfanato”, en el que el hardcore melódico a lo Bad Religion contrasta con la dureza de las letras, o los estacazos de “Inyección Letal”, “Oscuro Camino” y “Reencarnación Del Mal” en la recta final. En “Ufofobia” se atreven con la vida extraterrestre (no estaría mal de sintonía de Cuarto Milenio), y mención aparte me merecen “Maleficae”, un sugerente medio tiempo de arpegios a lo System Of A Down, progresivo y trabajado y de catarsis final, así como el que cierra, “El Monstruo Del Pantano”, de lo más denso del disco (¿existe el Punk-Doom?), con historia a lo Creepy y la colaboración de las guturales de Jabo de Nethertale en el apartado vocal. Y por si se te hace corto, escondido en una pista final se encuentra un excerpt de “Maleficae”, que o me lo parece a mí o está entonado alguna octava más alto que el original por parte de Von Raven.

Lo dicho, debut pero que muy currado, con una presentación exquisita, desde la portada hasta la contraportada, con fotos, ilustraciones, letras y demás zarandajas que siempre agradan, con un sonido impecable y una selección de temas sin relleno que valga, de influencias variopintas y perfectamente asimiladas. Si te gustan las historias de Horror de Tim Burton o Creepshow, el punk y el hardcore melódico, la crónica de sucesos o simple y llanamente el rock directo a las entrañas, Rotten Pumpkin han aglutinado para ti en “El Show Del Horror” toda una amalgama de sabores para pasar un rato… de miedo.

https://rottenpumpkinofficial.bandcamp.com/

https://es-la.facebook.com/RottenPumpkinOficial/

Bubbath

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U2 + NOEL GALLAGHER’S HIGH FLYING BIRDS – Estadio Olímpico Lluís Companys (Barcelona), 18 de julio de 2017

U2

3 décadas desde The Joshua Tree, se dice pronto. 30 años de música, de Pop, de Rock, de Gothic Rock, de Punk, de Post Punk, de Hard Rock y de todos sus derivados, 6 lustros de música desde aquel vídeo en la azotea de la licorería de L.A. que nos los descubriera a muchos, un lapso temporal que da para todo y para poco a la par. Un espacio de tiempo donde se desarrollan carreras, musicales y personales. Una génesis y un éxodo, y multitud de revelaciones durante. Y al final un efecto boomerang y todo vuelve a empezar.

Para servidor era la primera, y no sé si la última, pero desde luego la idónea. Diversas ocasiones perdidas, pero ante semejante revival, escenario y estado de forma poco importa ya, desde luego esta vez sí que la espera mereció la pena.

Repertorio ideal, disco emblema de lógico homenaje y unos invitados especiales al setlist también coherentes (sólo habría canjeado las cartas de “Miss Sarajevo” y la nueva “The Little Things That Give You Away” por otras, aunque evidentemente sea una baza personal), escenario espectacular, sonido impresionante y auditorio a rebosar, algo que cabía esperar dada la única fecha en territorio peninsular. A Noel no le hicimos mucho caso, ya padecimos de su pasividad escénica con Oasis en aquel FIB donde les pasaron por la chepa Nick Cave y sus Bad Seeds, aunque en honor a la verdad decir que tarareamos “Wonderwall” y “Don’t Look Back In Anger”. Sinceramente, me importa un bledo si hace las paces de una vez con su hermano o si su colega Guardiola le regala las camisetas del FC Barcelona, it’s not my cup of tea.

Larry Mullen Jr., Adam Clayton, Bono y The Edge sin embargo sí me importan algo más. Al margen de otras músicas y estilos, les hemos seguido con el rabillo del oído desde la edición del disco que homenajean esta noche (Achtung Baby, Zooropa, All That You Can’t Leave Behind, How To Dismantle An Atomic Bomb, o con efectos retroactivos los ineludibles cuatro primeros trabajos previos a Joshua han sonado con frecuencia por aquí desde entonces), su condición de pioneros en muchas cosas les avala, y pese a idas y venidas (suyas y nuestras) es de recibo tenerlos siempre en cuenta.

Esta noche reinterpretaron de forma óptima todos y cada uno de los clásicos, con Mullen y Clayton tan sólidos como de costumbre, con The Edge haciendo de las suyas como siempre a golpe de pedal, y con un Bono rejuvenecido por momentos, tupé en ristre y de salir a por todas, pese a tener la victoria a priori más que asegurada. Por poner algún pero diría que podrían (más bien deberían) haber hecho uso de las pantallas de fondo ya desde el comienzo (pantalla descomunal, a todo esto), ya que no lo hicieron hasta la entrada del tracklist de Joshua, con la consiguiente pérdida de detalles del respetable más alejado en los primeros compases, pero por otra parte le dio un halo de naturalidad y cercanía, como si quisieran hacer del estadio olímpico de Montjuic una sala irlandesa de sus comienzos, empresa harto compleja. Por otra parte, personalmente habría omitido presentar un tema nuevo precisamente en la gira de un disco viejo, y encima para terminar, pero así son U2, siempre haciendo lo que les viene en gana. Merecido fue en cualquier caso el doble homenaje al amigo y recientemente desaparecido David Bowie con “Heroes” y “Rebel Rebel”, todo un detalle y que no alteró para nada el ritmo del concierto.

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Set-list:

Sunday Bloody Sunday

New Year’s Day

Bad / Heroes

Pride (In The Name Of Love)

Where The Streets Have No Name / California (There Is No End To Love)

I Still Haven’t Found What I’m Looking For

With Or Without You

Bullet The Blue Sky / America

Running To Stand Still

Red Hill Mining Town

In God’s Country

Trip Through Your Wires / Spanish Eyes

One Tree Hill

Exit / Wise Blood / Eeny Meeny Miny Moe

Mothers Of The Disappeared / El Pueblo Vencerá

Miss Sarajevo

Beautiful Day / Starman

Elevation

Vertigo / Rebel Rebel

Ultraviolet (Light My Way)

One / Hear Us Coming

The Little Things That Give You Away

El sonido como decía fue de sobresaliente, alto y claro desde el principio (si a la distancia que estábamos sonaba así imagino cómo pudo sonar centrado a mitad de pista), el repertorio fue lo holgado que se preveía y en cualquier caso corto para el que suscribe (se volatilizó de un plumazo), y por lo demás, de lo accesorio comentar que lo de la entrada nominativa se lo pasaron por el forro, con un acceso al recinto de lo más fluido, y que espero nadie palmara de inanición en una cola en las barras, no he visto jamás personal más inútil en un evento de esta envergadura como el de esa noche (por momentos había más gente dentro que fuera de la barra y la cosa no avanzaba). Ahora, eso sí, 36 euros por un par de zumos de cebada y un perrito (uno, no dos) o 28 por sendas copas y una bolsa de Conguitos es de ser listo. Muy listo.

Y con esas nos despedimos de la Anella Olímpica de Montjuic, mereció con creces tanto la espera como la paliza del viaje express y la vuelta a pata hasta plaza Catalunya, esta asignatura ya empezaba a hacer más sombra que los dos derechos penales juntos y había que despejar, y al final fue incluso con nota. Dentro de 30 años, si todavía seguimos por estos lares, recordaremos con nostalgia cuando en 2017 nos graduamos por fin de varios grupos de los inevitables, de los que los irlandeses están sin duda a la cabeza.

Bubbath

30 años atrás, U2 dieron uno de los conciertos más míticos que se recuerdan en España en la gira de presentación del disco que finalmente les catapultaría al estrellato mundial: The Joshua Tree. Madrid, Estadio Santiago Bernabéu. Más de cien mil almas entregadas a la Banda de Rock Mesiánico por excelencia. Las crónicas, y los recuerdos, narran muy bien aquellos hechos, así que vamos directos a lo acontecido 30 años después.

Todo ha cambiado en el mundo del rock, tan a peor, que mirar abajo desde la grada (realmente estábamos presenciando el espectáculo más arriba imposible) y ver a tantas miles de personas impávidas ante lo que estaba aconteciendo era doloroso. Pero ahí estábamos mi compadre Bubba y yo para demostrar que en este Siglo XXI todavía hay gente que vive un concierto de rock como si no hubiese un mañana.

Porque para quien esta crónica suscribe, ya era la tercera vez delante de los irlandeses; mi compinche se estrenaba esa noche, y ambos salimos del estadio con la misma sensación: hemos contemplado un concierto de rock digno de las mejores noches de otras tantas grandes noches y bandas que hemos tenido la oportunidad de ver.

La pasada noche no hubo limón gigante con ruedas, ni cientos de pantallas de tv escupiendo mensajes subliminales, ni una antena de nosecuantos metros de altura para contactar con la Estación Espacial Internacional en riguroso directo (por supuesto, nunca dejando de lado el aspecto musical, siempre de alto nivel). La noche pasada, cuatro músicos con 40 años de experiencia, sentimiento y profesionalidad a sus espaldas, se plantaron en mitad del Estadio Olímpico de Montjuic, en la clásica plataforma, para tocar cuatro clásicos de toda la vida: “Sunday Bloody Sunday” y “New Year’s Day” (casi nada para empezar), “Bad”, grandísimo tema pero quizá más apropiado para abrir un bis (más) con homenaje incluido al Héroe/Amigo fallecido, David Bowie, y para acabar este calentamiento para lo que iba a ser el núcleo central del show, “Pride (In The Name Of Love)”. La gigantesca pantalla de 8k, novedad para este tipo de shows (Bono siempre a la última), bien apagadita. Música en directo por encima de todo. Pero la sombra del Árbol De Josué amenaza expectante sobre el escenario principal; de hecho, la plataforma desde la que el grupo abrió el concierto tenía su misma silueta. Así que todos de vuelta al escenario principal mientras la ya clásica intro de “Where The Streets Have No Name” sonaba.

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Piel de gallina…”The Joshua Tree” hace acto de presencia. Íntegro. Por orden, como en el Disco. Adiós al factor sorpresa. Hola a un torrente de emociones. A mí ese disco me cambió La Vida. ¿Hace falta que diga algo más? ¿Tengo que seguir escribiendo o con un “HABER IDO” ya es suficiente? Perdón por la broma que muchos no entenderán, y con razón. Pero yo pasé seguramente una de las horas más felices de mi vida, y todo porque los U2 actuales, que distan mucho de los de Hace Tiempo, hicieron Honor a ese Disco. Incluso el Bono de hoy en día, más actor insufrible que buen cantante, que lo es, estuvo comedido en sus gestos que le caracterizan después de la época “The Fly/Mc Phisto”. Y con esa sección rítmica formada por el tándem Larry Mullen y Adam Clayton se pueden conseguir cotas muy altas en un escenario de semejante envergadura y ante un público tan frío como el de los habitantes del Muro Más Allá del Norte. The Edge, como siempre, perfecto. No hace falta ser Joe Satriani para ser un genio, o algo parecido, con una guitarra en las manos.

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Después del Árbol que me cambió la vida, llegó representar la etapa que me dejó indiferente por muchos años, aunque con la excepción de “Miss Sarajevo” y una historia personal con una asistente al concierto que ya se me quedó grabada para los restos. “Beautiful Day”, “Elevation” y “Vertigo” hicieron acto de presencia, y por supuesto, el Respetable también lo hizo. Y muy respetable que me parece. Hace unos años, entre escenarios de 360º y antenas espaciales, también a mí me pareció de lo mejor de aquel concierto. U2 están cansados (como tantos otros grandes músicos) de interpretar en directo su viejo material, o lo estaban. “With Or Without You” o “I Still Haven’t What I’m Looking For” fueron interpretadas esta vez a un gran nivel, como dije al principio. Incluso “One” (mal recuerdo tengo de la última vez que escuché esta canción por boca de Bonovox, camiseta azulgrana de por medio, jejeje). Antes de ésta, “Ultraviolet (Light My Way)”. Piel de gallina, la próxima que ya nos sirvan un buen Whisky irlandés y ya sí que saldremos volando del estadio. ¿Podemos soñar con una gira 30 aniversario de “Achtung Baby”? Es solamente el segundo disco que quizá cambió mi vida… Hay más, ¿eh? Y alguno de “rock auténtico” 😉

Y para el final, un tema inédito de su siguiente disco aún sin publicar. “The Little Things That Give You Away”, me dejó indiferente. U2 se caracterizan en directo por acabar siempre con un medio tiempo de corte amargo, cosa que a mí me parece todo un acierto y una apuesta para un grupo “mainstream” de estas características. Pero not this time. Aún y con todo esto, yo seguía en mi nube.

Mi conclusión final: U2 me dieron lo que andaba buscando. Nunca me han decepcionado en directo, pero esta vez fueron puros, una banda “potente” de cuatro músicos tocando Rock. Sí, su Rock al modo U2. Y lo disfruté, vaya que sí. Escuchar “Exit” a estas alturas de mi vida era inimaginable. “In God’s Country”? Por Dios, si casi beso el suelo, como el Papa, mientras la tocaban! Y mira que no comulgo con los evangelios que predican en tantas de sus canciones…

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Sólo me queda dar las gracias a mi colega Bubbath por acompañarme en la empresa, porque los conciertos bien acompañado se viven mejor, como con Peto hace 20 años ya… (remember, remember ese limón gigante con ruedas! Jejeje). Y hacerme a la idea que las penurias vividas antes y después del Viaje no serán tan importantes como lo esencial, asistir a un buen y único, y especial y etc… concierto/azo de Rock. Esto es todo amigos, y a disfrutar de la música, sin prejuicios. Que luego llegan los arrepentimientos.

Juancar In Chains

PD: Noel Gallagher was there…