WACKEN OPEN AIR 2017 – Wacken (Alemania), jueves 3 a sábado 5 de Agosto de 2017

wacken-2017

Fue el 12 de Septiembre del año pasado, cuando al abrir el regalo de cumpleaños que me hizo Silvia me quedé estupefacto e incrédulo mirándolo, 2 vales para asistir al W.O.A. del 2017. O sea, la tía me hizo un vale ya que las entradas físicas aún no habían llegado. Pero compradas ya estaban, entradas que por cierto recibimos por correo certificado más o menos a los dos meses, ¡y qué entradas! Imprimidas con cartón duro a todo color y troqueladas, lo único que le veía de malo era su tamaño, demasiado grandes. Para la edición del W.O.A de 2018 la organización ha subsanado ese detalle incluyendo además de la entrada tal cual, otra entrada del tamaño de una tarjeta para la comodidad de todos.

Emoción, incredulidad y algo de temor invadieron mi cuerpo. Nunca me atreví a comprarlas en ediciones anteriores, confieso que he estado cerca, delante del ordenador y a sólo un click de comprarlas, pero el no saber lo que estaré haciendo dentro de un año me echaba hacia atrás, y es que eso, como hizo Silvia, no hay que pensarlo.

De todos es sabido que Wacken agotaba entradas nada más ponerlas a la venta al acabar cada edición, este año había sido la primera vez que no había agotado a las primeras de cambio, un aumento de precio y de capacidad hicieron que el Sold Out se retrasase hasta Junio. Además había novedades, ya que dentro de los 220 € del precio de la entrada estaban incluidos los servicios de duchas y de aseos con servicio de limpieza (de esto hablaré más tarde), que por lo visto en ediciones anteriores había que pagar, aunque desconozco la cantidad. También se había drenado el terreno, que en la zona de camping sí funcionó, pero la zona de conciertos siguió siendo un auténtico lodazal. También se instaló la famosa tubería de cerveza que ha aparecido en numerosos medios de comunicación, una genial idea para evitar que entren los camiones cargados para la reposición y extracción de barriles.

Ha sido un año de ahorro, cuadrar días de vacaciones, búsqueda de vuelos, búsqueda de información –yo soy de los que le gusta leer opiniones de gente que ha estado en otras ediciones-, compra de tienda de campaña (una de nuestras mejores inversiones por sólo 30 €), colchones auto hinchables, almohadas hinchables, etc. Todo debía pesar poco para que entrara en la maleta, y como no, esperar pacientemente que la organización del W.O.A. fuera anunciando grupos (ese mes de Diciembre, con sorteo incluido, nos tuvo a todos en vilo día tras día).

Yo entraba todos o casi todos los días a la web oficial en busca de novedades, la verdad es que tanto en la web oficial como en la App oficial, tenías toda la información necesaria, pero lo he dicho antes, a mí me gusta leer las opiniones de la gente. Porque por ejemplo, llegar a Hamburgo (el aeropuerto más cercano a Wacken) desde Alicante es bastante fácil, pero una vez en Hamburgo, no sabíamos qué era mejor para llegar a Wacken, así que leyendo opiniones hicimos un esbozo de ruta, tren y autobuses que coger.

Y la fecha se acercaba… y entre medias las fiestas patronales de mi pueblo (de esto mejor no hablaré). Teníamos lo que estaba en nuestras manos controlado, los imprevistos obviamente, son imprevistos.

  • Deja las entradas fuera no se nos vayan a olvidar…
  • ¿Has imprimido los billetes de avión?
  • No, con la App de la compañía no hace falta, basta con tener el móvil, ya los tengo descargados…
  • ¿Cogemos algo de ropa de abrigo? Ya sabes cómo es el norte de Alemania…

Y llegó el ansiado día, miércoles 2 de Agosto y todos los despertadores posibles de la casa sonando a las 5 A.M. Cogimos el avión y en menos de 3 horas nos plantamos en el aeropuerto de Hamburgo, una vez aquí teníamos pensado coger la S-Bahn (el metro) hasta la estación de tren de Hamburgo, luego el tren hasta Itzehoe y finalmente el Shuttle (bus) hasta Wacken. Esa era la mejor combinación según habíamos investigado antes, pero aquí tuvimos un gran golpe de suerte, y es que a la salida del aeropuerto y buscando la estación de la S-Bahn vimos un cartel que anunciaba autobuses directos a Wacken, así nos ahorraríamos bastante tiempo, como no sabíamos dónde se cogían vimos un grupo de vascos y preguntamos. Ellos, muy amablemente nos dijeron que iban en un viaje organizado pero que no había problema en subir en su bus, ya que quedaban plazas libres. No aceptaron que les diésemos ni un solo euro, así que allí nos embarcamos. Siempre estaremos agradecidos a ese grupo de vascos.

A medida que nos acercábamos a Wacken veíamos por la autopista que prácticamente todos los coches tenían pintada en su luna trasera las siglas del festival (W.O.A.), y en aproximadamente una hora, vimos la torre de la tienda del merchandising oficial que hay en el pueblo de Wacken, que Silvia y yo ya conocíamos al haber estado allí hace 4 años (aunque no en el festival).

Una vez el autobús aparcó, nos despedimos de los vascos, quedando en invitarles a alguna cerveza si les veíamos dentro del festival –hecho que no ocurrió, ya que no les vimos-. También estábamos invitados a volver con ellos a Hamburgo. Habían quedado el domingo a las 13:00 en el mismo parking del bus, pero nosotros teníamos previsto quedarnos más tiempo por Alemania, así que agradecimos de nuevo su amabilidad. En el mismo parking de autobuses, una chica muy amable de la organización nos indicó el camino a seguir para entrar a la zona de acampada.

Camping

La zona de acampada se divide en áreas con las letras del abecedario, obviamente empezando con la A, al haber llegado en bus encima nos reservaban el área A y B, o sea al lado de una de las entradas del festival. Cuanto más corren las letras, más lejos estás de las entradas. Siendo el área C, también la entrada más cercana a la otra entrada.

Finalmente nos instalamos en el área A, así que montamos la tienda y fuimos a comer lo primero que pillamos, un par de hamburguesas con patatas de una hamburguesería que teníamos al lado. Decir que estábamos muy cerca de un supermercado, cafetería, aseos azules, agua potable, duchas (con agua caliente), cajas de seguridad –la cual decidimos alquilar una pequeña para todo el festival- para poder guardar documentación, dinero y poder cargar las baterías de los móviles, ya que llevaban también un enchufe y también estábamos cerca de los aseos que limpiaban cada vez que algún usuario los utilizaba. ¡Así que estábamos de lujo!, nuestros vecinos de tienda: daneses, finlandeses, noruegos, suecos y británicos. Con todos los que hablamos muy majos, en especial los daneses de la tienda vecina. Según la organización, entre el público, había representación de 80 países de todo el mundo. ¡Ahí es nada!

A pesar de que ya había conciertos en los escenarios más pequeños, la tarde la aprovechamos en que nos pusieran la pulsera –reseñar que en las taquillas habilitadas para ese menester no había cola cuando nos la pusieron a nosotros- . Visitar y cenar en el pueblo invitados por los tíos de Silvia y como no, entrar en la zona del festival para situarnos. Antes de describir la zona de festival tengo que señalar que al ponerte la pulsera, te daban una mochila llamada “Full Metal Bag 2017” que contenía: una postal (que podías enviar desde el mismo festival), un parche con el logo del festival, una pegatina con el logo del festival, una especie de tarjeta para colgarte en el cuello con el logo del festival, un imán que ya está en la nevera de casa, un poncho impermeable (Doña Rogelia), tapones para los oídos (que venían especialmente bien por la noche), un bolígrafo con el logo del festival, una botella plegable de plástico permitida para entrar en el festival, un kit de primeros auxilios que venía dentro de una bolsa de plástico duro impermeable para que el móvil o lo que quisieras no se mojase, que contenía: 3 tiritas, una toallita húmeda, una protección solar y un condón y por supuesto, la misma mochila que en teoría era con la única que podías entrar dentro del festival (podías llevar ropa o lo que quisieras, pero siempre dentro de esa mochila).

Entrada a recinto

Ya una vez dentro del recinto del festival llamado “The Holy Wacken Land”, nos dispusimos a situarnos, dado que era como entrar en una ciudad y cada barrio tiene su nombre. En la entrada que teníamos más cerca (había 2 entradas), teníamos nada más entrar el “Beer Garten Moviefield” con el escenario “Beer Garten”. En este escenario siempre que pasábamos estaban tocando versiones de los clásicos básicos, desconozco si hubo algún grupo con canciones propias, pero ya digo que siempre que entrábamos o salíamos, el grupo que había tocaba versiones, así que recuerde sonaron de AC-DC, Iron Maiden, Deep Purple, Metallica, Kiss, Europe, etc. Una vez pasada esa zona teníamos el “Metal Market”, un gran mercadillo donde podías comprar casi todo lo imaginable, camisetas, vinilos, Cds, vestidos, botas, ropa de niños (ahí aprovechamos para comprarle algo a mi futuro sobrino). Luego llegabas al centro, denominado “Wacken Center” con puestos de todo tipo de comida como asiática, obviamente salchichas, carne, vegana, crepes, pizzas, hamburguesas, etc. Al lado y ya colindando con el final hacia el Este había un puesto de la Cruz Roja y Policía. Hacia el sur tenías la entrada para el “Infield”, o sea, los 3 escenarios principales, dos de ellos pegados con 3 pantallas gigantes en Full HD y separados por el símbolo del festival en lo alto, que por las noches encendían con fuego.

Los escenarios principales se llamaban Harder, Faster y Louder. Los 2 primeros eran inmensos, sin duda los mayores escenarios que he visto, Louder me dio la sensación de ser algo más pequeño, pero aun así una burrada de escenario. Y luego al Norte del Wacken Center estaba el “Wackinger Village”, donde también había tiendas de temática más vikinga y más comida, con 2 escenarios, el “Wackinger Stage”, donde tocaban grupos mayoritariamente de folk-rock, y el “Wasteland Stage”, del que creo que no vimos nunca ningún grupo ahí, y por último al Este de la “Wackinger Village” tenías la “Wacken Plaza”, que tenía una carpa pequeña llamada “Welcome to the Jungle”, donde se realizaba el Metal Yoga (luego hablaré de ello), Wrestling y más actividades, y otra carpa más grande llamada “Bullhead City Circus”, en la que había dos escenarios pequeños, el “W.E.T. Stage” y el “Headbangers Stage”. A todo eso, durante el recorrido había numerosos puestos de cerveza y un par de puestos de Jägermeister, uno de ellos dentro del Infield, con un ciervo gigante que escupía humo y echaba fuego por los cuernos. Y ya estábamos más o menos situados, aunque al principio parecía todo un follón, sobre todo si es la primera vez que vas, poco a poco te ibas situando. Así que una vez acampados, comidos, cenados y sobre todo situados nos volvimos a la tienda a dormir.

Jueves 3 de Agosto

La lluvia hizo su primera aparición durante toda la noche y parte de la mañana ¡y qué manera de llover!, el miedo que yo tenía era si la tienda de campaña iba a aguantar, pero aguantó estoicamente todo el festival. ¡Esto ya era Wacken! Los verdes campos se iban convirtiendo poco a poco en zonas de barro a medida que iba lloviendo y miles de botas pisaban la verde hierba o lo que iba quedando de ella. El campo en breves horas se convirtió en un lodazal.

Barrizal 03

Por la mañana cuando la lluvia paró un poco decidimos ir al mercadillo a comprar unas cosas y dar otro reconocimiento al sitio del festival. Nos tomamos unas cervezas, comimos y volvimos a descansar un poco a la tienda. A las 16:00 tenía marcado en la App el concierto de ROSS THE BOSS, así que nos dirigimos hacia el escenario Harder. Llovía un poco y en el escenario contiguo estaban finalizando su concierto SKYLINE, y justo llegamos cuando había una invitada en el escenario, ni más ni menos que DORO, la cual cantó con ellos una canción antes de llegar nosotros y luego concluyó el show con el “All We Are”.

Decir, y esto va como norma general, que el sonido en los 3 escenarios grandes fue espectacular en prácticamente todas las actuaciones y desde el primer momento, esto me llamó muchísimo la atención, creo que nunca antes había escuchado conciertos tan nítidos, a pesar de que en algún caso hubo viento e incluso lluvia. Había pantallas de sonido delante de los escenarios (como siempre) y luego unas nuevas torres de pantallas de sonido más o menos a la altura de la gigantesca mesa de mezclas. Por tanto tenías sonido en todo el recinto Infield y parte del exterior.

ROSS THE BOSS

Tenía ganas de ver al exguitarrista de Manowar (¡qué bien hiciste de salir de ahí!), ya que las 2 veces que he visto a Manowar me han decepcionado muchísimo y tenía ganas de quitarme esa espina, ¡y vaya si me la quité! Logramos acceder a la 2ª o 3ª fila para ver el concierto, así que todo iba sobre ruedas.

Ross The Boss

Abrieron el concierto como un cañón con “Blood of the Kings”. Marc Lopes no es Eric Adams, ni queremos que lo sea, pero el vocalista estuvo muy acertado interpretando todos los temas. “Death Tone”, “The Oath”, yo estaba en una nube, temas que tenía olvidados en un lugar de mi mente volvieron a sonar como nunca.

Volvieron a subir el listón con “Blood of my Enemies” y “Kill with Power” con todo Wacken chillando el ¡Die, die! Después, otra gran interpretación con “Sign of the Hammer”, luego vino una de las canciones que más aborrecidas tengo, “Fighting the World”, para mí totalmente prescindible, y lo mejor de la tarde para el final con “Battle Hymn”, que me supo a pura gloria. Y la guinda del pastel, “Hail and Kill”, coreadísima por todos los que allí estábamos.

Ross demostró que no hace falta hacer discursos largos sobre el True Metal, ni discursos sobre la masculinidad con mujeres semidesnudas en el escenario, ni tocar unos solos soporíferos e interminables de guitarra, bajo y batería, ni sacar unas castañuelas, ni beberte una cerveza de trago (tirando más de media fuera), ni alargar el final de las canciones hasta aburrir, ni etc., etc., etc. En 45 minutos que tuvo dio todo un recital que ya quisieran otros.

Al final del concierto la organización le entregó un premio a Ross The Boss en reconocimiento a su larga trayectoria y agradeciendo el tocar en su primer Wacken. Todo un detallazo.

Inmediatamente después del concierto de Ross The Boss, en el escenario colindante Faster, tocaba EUROPE.

EUROPE

Reconozco que nunca he sido fan de Europe, ni tan siquiera he seguido su trayectoria, sólo tengo sus Cds “Wings of Tomorrow” y el célebre “The Final Countdown” y ni mucho menos los tengo en un lugar privilegiado de mi estantería.

A Europe ya les vi una vez en el festival Metalway en 2009 en Zaragoza y me aburrieron como una ostra, así que no daba mucho por ellos.

Una hora les dio la organización a Europe, “Rock the Night” fue el primero de sus clásicos en sonar, ocupando el tercer lugar en el set-list, y ya escuché a Tempest algo cascaete. Está claro que no espero que suene igual que en 1986, pero me chocó algo, aún así he de decir que solventó muy bien su voz.

El concierto no estuvo mal, bastante rockero y animado, yo tan sólo conocí la ya nombrada “Rock the Night”, la de después “Scream of Anger”, “Supertitious” y obviamente la canción con la que acabaron el concierto, “The Final Countdown”, con todo Wacken cantando.

Me gustaron más que en Zaragoza, pero los sigo teniendo atragantados.

Set-List:

War of Kings

Hole in my Pocket

Rock the Night

Scream of Anger

Last Look at Eden

Firebox

Sign of the Times

Ready or Not

Nothin’ to Ya

The Beast

Superstitious

The Final Countdown

Optamos por volver a dar una vuelta por el mercadillo y comprar algo de comer, mientras estaban tocando STATUS QUO. Aún así distinguí varias de sus canciones más célebres, desde la pantalla vi que se lo estaban pasando bien tanto ellos como la gente, con muy buen rollo y eso me gustó mucho.

Los siguientes en la lista eran los locales ACCEPT, dos horas les dio la organización y les dieron el privilegio de encabezar el “A Night to Remember”, o sea, uno de los shows especiales de Wacken.

ACCEPT

Por lo leído y anunciado anteriormente Accept iban a dividir su concierto en 3 partes, la primera presentándonos algunas canciones en primicia mundial de su nuevo disco “The Rise of Chaos” que se editaría al día siguiente, una segunda parte con Wolf Hoffmann en solitario con orquesta y una tercera parte de nuevo con Accept con canciones clásicas también con la orquesta. Y realmente eso no fue exactamente así…

Accept arrancaron su concierto con “Die by the Sword” de su nuevo disco y ya la segunda en caer fue el “Restless and Wild” con el Infield de Wacken coreando el estribillo. Nuevamente tocaron otra del nuevo disco llamada “Koolaid”. Realmente las dos canciones nuevas sonaban a puro Accept, tanto en riff como en estribillo, me gustaron. He de decir que desconozco la carrera de Accept con Tornillo, pero por lo escuchado no se le queda atrás a la época de mi querido Udo Dirkschneider, dos canciones de la “época Tornillo” cerraron ésta primera parte del show con el cierre de telón.

Accept 01

Cambio de decorado (o sea, quitar los paneles que simulaban una máquina metálica o algo parecido), apertura de telón y salida de nuevo al escenario del guitarrista Wolf Hoffmann con la Orquesta Sinfónica Checa y el resto de la base instrumental de Accept. Ésta parte se hizo más pesada, no por mala, ni mucho menos, pero Wolf se dedicó a tocar adaptaciones de música clásica y yo no creo que ni el sitio ni el ambiente fuera el mejor para tocarlas. Entre las instrumentales distinguí algo de Chopen, Mozart y Beethoven. A mí me gustó, bastante además, pero ya digo que apalancó un poco a la gente.

Y a partir de aquí ya de nuevo con Mike Tornillo en escena y con la orquesta tocaron canciones de Accept iniciando ésta tercera parte con “Princess of the Dawn”, más canciones de la época Tornillo, que repito, me gustaron. “Breaker” que ya la habíamos oído por la mañana en las pruebas de sonido y para finalizar el trallazo “Fast as a Shark”, “Metal Heart” y “Balls to the Wall”. Toda esta tercera parte se interpretó también con la orquesta.

Accept 02

Accept utilizaron muchísima pirotecnia, llenaron el escenario con la orquesta, algunos de sus clásicos sonaron realmente bien, que por cierto, cuando les enfocaban se les veía concentradísimos, a la vez que sonrientes. Sonrisa que desde nada más empezar el show tenía Wolf en su cara y que permaneció durante todo el concierto.

No quiero entrar en comparaciones, y no lo voy a hacer, pero he de decir que el año pasado vi a Dirkschneider en el Leyendas y ahora acabo de ver a Accept, y la sensación que tengo es que a Accept le falta Udo y a Udo le falta Wolf (malditos egos). Ojo, y con ello no le quiero quitar méritos a Tornillo, ya que saca con nota las canciones más clásicas de Accept.

Set-List:

Primera parte Accept:

Die by the Sword

Restless and Wild

Koolaid

Pandemic

Final Journey

Segunda parte Wolf Hoffman con la Orquesta Sinfónica Nacional Checa:

Night on Bald Mountain (Modest Mussorgsky)

Scherzo (Chopin)

Romeo and Juliet (Tchaikovsky)

Pathétique (Beethoven)

Double Cello Concerto in G Minor (Vivaldi)

Symphony No.40 in G Minor (Mozart

Tercera parte Accept con la Orquesta Sinfónica Nacional Checa:

Princess of the Dawn

Stalingrad

Dark Side of my Heart

Breaker

Shadow Soldiers

Dying Breed

Fast as a Shark

Metal Heart

Teutonic Terror

Balls to the Wall

Después de la descarga de Accept teníamos marcado ir a ver a NAPALM DEATH, así que salimos del Infield y nos fuimos hacia la carpa.

NAPALM DEATH

Napalm tenía 45 minutos de concierto, pero entre que salimos de Accept y llegamos al Headbangers Stage –uno de los escenarios pequeños- ya pillamos su concierto empezado (y a la mitad diría yo).

Estuvimos en un lateral, ya que la carpa estaba a rebosar y en la carpa el sonido no era malo, pero ya no era lo mismo que en los escenarios principales.

Y ahí estaban los Napalm dándolo absolutamente todo. Hay que ver cómo se maneja Barney, parece un chiquillo de lado a lado del escenario, y ahí teníamos también a Shane Embury, que horas antes supongo que tocó con Brujería.

Napalm

Entre las canciones que distinguí estaba el “Scum” y “You Suffer” ¡Esos clásicos básicos! Y por supuesto algo más elaboradas del “Harmony Corruption” como “Siege of Power” y “Suffer the Children” con la que acabaron. Entre medias la versión de Dead Kennedys “Nazi Punks Fuck Off”. Me hubiera gustado que hubiera sonado algo del “Diatribes”, más melódico (si se puede denominar así), tipo “Greed Killing”, pero parece que estos Napalm vuelven a la brutalidad más bruta.

Me gustó, pura energía de la veterana banda. Al día siguiente me di cuenta que era la tercera vez que veía a la banda en directo ¡Todo un fan! Jajaja!

Set-List:

Silence is Deafening

Smash a Single digit

How the Years condemn

When al lis Said and Done

Continuing War on Stupidity

Scum

The Kill

You Suffer

Siege of Power

Dear Slum Landlord

Nazi Punks Fuck Off

Suffer the Children

Para finalizar la jornada de hoy teníamos marcados en el escenario contiguo W.E.T. Stage a MAYHEM, así que aprovechamos la salida de muchos fans de Napalm Death para situarnos por el centro de la carpa.

MAYHEM

Me llamó la atención que la organización pusiera a Mayhem en un escenario pequeño y que al día siguiente Emperor tocara en uno de los grandes. Aun así, Mayhem tuvo numeroso público para su concierto, que no fue ni más ni menos que el “De Mysteriis Dom Sathanas” tocado de principio a fin.

El sonido era bastante bueno, sin llegar a la perfección del sonido de los escenarios grandes, y me encantó la teatralidad del grupo en escena, todo muy tétrico, muy barroco, en una atmósfera muy pero que muy siniestra.

Mayem

Y como he dicho antes, desde “Funeral Fog” hasta “De Mysteriis Dom Sathanas” iban cayendo una a una –ese pasote de “Freezing Moon”- una de las piedras angulares del primigenio Black Metal.

Set-List:

Funeral Fog

Freezing Moon

Cursed in Eternity

Pagan Fears

Life Eternal

From the Dark Past

Buried by Time and Dust

De Mysteriis Dom Sathanas

Y con Mayhem dimos por finalizada la jornada del Jueves. Vuelta a la tienda y a dormir.

Viernes 4 de Agosto

Por la noche hubo viento y algo de lluvia, no muy fuerte, pero sí constante durante toda la noche y parte del día.

Por la mañana desayunamos en una de las cafeterías más cercanas a la otra entrada, y en una de las tiendas que había antes de la entrada opté por comprarme unas botas de agua. A pesar de que iba con unas antiguas y jubiladas botas de senderismo, no era suficiente, ya que el negro barro empezaba a subir por mis piernas.

Entramos de nuevo en el recinto, dimos más vueltas por el mercadillo, vimos un poco de alguien que estaba tocando en el Wackinger Stage un folk-rock muy pegadizo, comimos y volvimos a la tienda, luego regresamos al escenario Louder a ver la descarga de PARADISE LOST.

PARADISE LOST

Realmente tampoco es que tuviera muchas ganas de ver a Paradise Lost, pero como tampoco teníamos nada mejor que hacer ahí que nos plantamos.

Fue un concierto correcto, sin más, realmente cuando no conoces gran parte de su repertorio incluso puede aburrir, pero me gustaron, siguen en esa onda medio Doom medio Heavy con toques muy melódicos, para mí sus mejores canciones fueron las que me sabía como “Embers Fire”, una inesperada “Gothic” y las dos del Draconian Times “Enchantment” y “The Last Time”, que fue con la que acabaron.

Paradise Lost

Además nos presentaron dos temas de su próximo e inminente disco nuevo, “Blood and Chaos” y “The Longest Winter”, que van en la línea de sus Cds más exitosos, incluso algo más heavilones.

Cabe destacar la actuación de Nick Holmes y la cresta de Greg Mackintosh.

Hacía muchísimo tiempo que no les escuchaba y al verles me volvió a saltar esa chispita, así que dentro de poco pondré el Spotify en marcha.

Set-List:

No Hope in Sight

Pity the Sadness

One Second

Gothic

The Enemy

Faith Divides Us – Death Unites Us

Embers Fire

Say Just Words

Blood and Chaos

Beneath Broken Earth

Enchantment

The Longest Winter

The Last Time

Después tuvo para mí la actuación uno de los sinsentidos del festival, no era ni más ni menos que APOCALYPTICA tocando versiones de Metallica con cellos y violines. Tan absurdo como aburrido, así que nos fuimos a hacer tiempo para ver a EMPEROR. Aunque saliendo del Infield y desde el mercadillo escuchamos “Enter Sandman”, “Master of Puppets” y “Sad But True”. ¿De verdad hacía falta esta tortura?

EMPEROR

Otro de los pilares del Black Metal a los que tenía ganas de ver, están inmersos en el Tour del 20 aniversario del “Anthems to the Welkin at Dusk”, así que más o menos, al igual que el concierto de Mayhem, podíamos prever lo que iban a tocar.

Un holograma en 3D de decorado de fondo muy chulo y el logo de la banda nos dio paso a otra de las descargas más brutales de esta edición de Wacken.

Emperor 02

Actualmente Emperor no es una banda al uso de Black Metal, ya que sus miembros no se pintan la cara, es más, su líder Ihsahn, con la barba y las gafas de pasta da aún más la antiestética de Black Metal. Pero obviamente que la imagen y la música no tienen absolutamente nada que ver.

Así pues Ihsahn & Co. nos deleitaron con el “Anthems to the Welkin at Dusk” de principio a fin, para proseguir con “Curse You All Men”, y se dejaron lo mejorcito para el final, acabando el show con “I am The Black Wizards” y el momento cumbre con “Inno a Satana”. De nuevo, tengo que reseñar el gran sonido del que gozaron, así da gusto ver un concierto.

Set-List:

Ye Entrancemperium

Thus Spake The Nightspirit

Ensorcelled by Khaos

The Loss and Curse of Reverence

The Acclamation of Bonds

With Strength I Burn

The Wanderer

Curse You All Men!

I Am The Black Wizards

Inno a Satana

Llegaba el turno, en el escenario contiguo Faster, de uno de los platos fuertes del festival, así que cogimos un buen sitio para ver la actuación de MEGADETH.

MEGADETH

Hace más de un año del lanzamiento de su último trallazo “Dystopia” que están presentando en esta gira veraniega. Un gran disco, muy a la altura de su nombre que les ha vuelto a poner en esa primera línea de batalla.

He visto a Megadeth varias veces en directo y la que menos me gustó fue la última vez que les vi en el Sonisphere de Barcelona de 2013. Afortunadamente aquí me desquité.

Y es que sólo con las 3 primeras e inimaginables –para mí- canciones de su concierto, ya eras consciente de lo que se te venía encima.

La intro enlatada “Prince of Darkness” dio paso a “Hangar 18”, para sin respirar juntarla con “Wake Up Dead” y seguidamente “In My Darkest Hour”. El sonido, no me canso de decirlo, era muy bueno, de telón usaron unas pantallas que a veces no tenía ningún sentido pero siempre había movimiento.

Megadeth 02

“The Threat is Real”, la canción que abre su último disco, fue la primera en sonar de este mismo. Para seguir con “Sweating Bullets”, luego vino una parte donde hicieron sonar 3 canciones del “Dystopia”: “Conquer or Die”, “Lying in a State” y “Poisonous Shadows”, yo disfruté, pero es cierto que la gente que no tiene el disco hubiera preferido otras (el eterno debate). Siguieron el concierto con “Trust” y de nuevo otra del Dystopia, “Fatal Illusion”.

Mustaine muy parco en palabras, de vez en cuando presentaba alguna canción, pero no se dirigía al público, de nuevo continuaron con otra de las esperadas “Tornado of Souls”, para seguir con el tema que da título a su último álbum “Dystopia”, y a partir de aquí a tirar de clásicos, “Symphony of Destruction” hizo las delicias de la muchedumbre, que no las mías, ya que es otra de esos grandes temas que aborrezco –afortunadamente no sonó “A Tout Le Monde”-. Continuaron con “The Mechanix” y el fiel escudero de Mustaine, Dave Ellefson, dio paso a un “Peace Sells” donde salió Vic Rattlehead a escena, la verdad es que fue una delicia escuchar a todo Wacken repetir el estribillo.

Megadeth 03

Al finalizar “Peace Sells”, Mustaine cambió su Jackson blanca por otra Jackson customizada con la portada del “Rust in Peace” pintada, una pasada de guitarra. Y por fin se dirigió al público, agradeció la presencia, dijo que este era el mejor festival de Metal ya que éramos gente de todos los países y bla, bla, bla, para seguir y finalizar el concierto con un brutal “Holy Wars… The Punishment Due”.

Me sorprendió y a la vez gustó que tocasen tantas del “Dystopia”, como he dicho un gran disco. Por otra parte reseñar lo de siempre, Mustaine en directo –ni en estudio- no es un portento vocal, nunca lo ha sido, y hay partes en las que gruñe más que canta, pero esto siempre ha sido así.

También me gustaría reseñar un par de cosas más, la primera es que había una cámara muy puñetera que filmaba imágenes del grupo desde lo alto del escenario, y digo puñetera porque cuando esto sucedía, se le veía el cartón a Mustaine. Y la segunda es que durante el concierto hubo una chica que cada vez que le enfocaban las cámaras se quitaba la camiseta, y cada vez que esto sucedía se llevaba una gran ovación.

Una vez finalizado Megadeth teníamos curiosidad por ver algo de MARILYN MANSON, la verdad es que empezó con retraso (el único de todo el festival) y a la mitad de la primera canción nos fuimos, buff… no sé cómo describirlo, así que mejor me callo.

Entre el lodazal en que se había convertido todo, ya que hubo rachas de lluvia, volvimos a la tienda.

Sábado 5 de Agosto

Y llegamos al último día, y el que personalmente más estaba esperando. Nos despertamos y desayunamos más o menos pronto, y fuimos a ver que era eso del METAL YOGA, que lo hacían todos los días de 11:00 a 12:00.

Metal Yoga 01

Pensábamos que iba a ser algo en plan tranquilo para relajarnos. Pero nada de eso, al entrar a la carpa “Welcome to the Jungle”, la monitora, una chica de pelo rubio largo muy fibrada y que llevaba puesta una camiseta de Suffocation, nos recibiría al son de unos guturales sorteando unas esterillas (no había para todos).

Y empezó el Metal Yoga, y de yoga más bien poco. Puro cardio, una hora de puro cardio, haciendo ejercicio con cuernos, guitarrazos, headbanging, corriendo, etc. Al son de Europe, Accept, AC-DC, Maiden, Metallica, y más grupos de Heavy Metal, Death Metal y Black Metal. Las partes más tranquilas, eso sí, las aprovechaba para respirar.

Metal Yoga 02

No estuvo nada mal, y la verdad es que era muy original y divertido. Lo malo, haberlo hecho con las botas de agua…

Ultimamos las compras que nos quedaban pendientes en el mercadillo y comimos, luego nos dirigimos hacia el Infield para ver la descarga de POWERWOLF.

Al llegar estaban finalizando Heaven Shall Burn, así que cogimos un buen lugar en el escenario Faster.

POWERWOLF

Descubrimos esta banda el año pasado en el Leyendas, dejándonos un muy buen sabor de boca con un gran directo. Indagué por su discografía y me gustó, y mucho además, así que había que verles, ya con las canciones aprendidas.

La intro enlatada “Lupus Daemonis” dio paso a todo un recital de Heavy Metal, “Blessed and Possessed” fue la primera en sonar, a destacar la voz de Attila, en directo aún se supera. Siguieron con “Army of the Night”, donde ya veías a toda la banda muy activa sin parar de moverse, en especial el teclista Falk, cuya forma de vestir/pintar recuerda al Papa de Ghost cuando no va de Papa. Realmente tanto Falk como Attila son los front-men de la banda.

Powerwolf 02

Cachonda introducción la que hizo Attila para presentarnos “Coleus Sanctus”, siguieron el concierto con otra de sus grandes canciones “Amen & Attack”, “Dead Boys Don´t Cry” con ese inicio tan épico fue la siguiente, seguida de “Sacred & Wild”.

Hubo mucha gente, sobre todo chicas, que fueron levantados y entre un mar de brazos llegaban a primera fila. El buen rollo que desprende Powerwolf se vio reflejado antes de “Armata Strigoi”, en la que Attila nos enseño en cómo teníamos que cantarla, primero él hacía una parte y luego el público, pero cuando Attila hizo la primera parte, nosotros coreamos el resto a lo que Attila nos dijo un “nein, nein, nein,… yo canto y luego vosotros” fue un momento muy cómico.

La hímnica “Let There Be Night” fue la siguiente en caer con todo Wacken cantando el estribillo –como en la totalidad del show-. Siguió la cachonda “Resurrection by Erection”, otra que me gustó mucho por la interacción de la gente fue “Werewolves of Armenia” y para finalizar por todo lo alto, otros 3 himnos “All We Need is Blood”, “Sanctified by Dynamite” y “We Drink Your Blood”.

Powerwolf 03

Me gustan Powerwolf, tanto la alegría que dan en directo, como todas sus canciones. Hace poco leí una entrevista en la que decían que para sus discos seleccionaban las canciones más pegadizas que la gente podía corear en directo, y así es. Lo único que no me gusta de ellos es que prescindan de bajista en directo y el bajo lo lleven pregrabado, yo estoy seguro que ganarían en sonido si llevasen a un bajista.

Durante el concierto, el cámara se centró un par de veces en un niño que estaba a hombros, supongo que de su padre o madre y que hacía un headbanging que ya quisieran muchos, con la consiguiente ovación del público.

Y después del festivo Powerwolf era turno del maestro Alice Cooper.

ALICE COOPER

Posiblemente aquí se congregó la mayor parte de público de todo el festival, aun así no estábamos incómodos ni agobiados (aún recuerdo esa reunión de Maiden en La Cubierta).

Es de admirar el cómo Alice Cooper ha sabido adaptarse a todas las épocas y sonidos, ahora venía con disco nuevo bajo el brazo y es una auténtica maravilla poder ver a todo un clásico de nuestro rock girando.

Empezó el concierto con una machacona “Brutal Planet”, en la que me dio la sensación de estar buscando el tono en su voz. Aun así, la aparición de Alice Cooper en escena fue estelar, enfundado en un abrigo o capa negra que no tardó en quitarse, mirando fijamente al público sin sonreir y con el bastón de mando, pura presencia.

Siguió con los clásicos “No More Mr.Nice Guy” y “Under My Wheels”, no me conozco todas las canciones ni discografía de Cooper, así que al final (como he ido haciendo antes), os pondré el set-list íntegro.

Alice Cooper 02

No me gustó que Nita Strauss se marcara un solo de guitarra en un concierto de hora y cuarto de duración, solo que enlazó con la archisobada “Poison”, Wacken se venía abajo. “Feed My Frankenstein” y “Only Women Bleed” fueron otros de los coreados.

Hubo tiempo para una del nuevo disco, “Paranoiac Personality”, canción que me gustó bastante. Pero lo mejor del show lo dejó para el final con “I’m Eighteen”, “School’s Out”, donde intercaló un fragmento del archiconocido “Another Brick in the Wall”, y finalizó con un “Esta canción y concierto va para Lemmy” tocando el “Ace of Spades”, cantada entre él y su bajista, ahora sí que Wacken se venía abajo.

Diría que fue un concierto de menos a más, donde no faltó la teatralidad, la cual quería ver con mis propios ojos y ese momentazo de la guillotina, todo muy entretenido al son de temazos clásicos. Alice Cooper supo hacer un buen repertorio representando prácticamente todas sus épocas.

A posteriori me enteré que Alice Cooper donó 10.000 $ a la Wacken Foundation –fundación que apoya a bandas que están empezando- para que busquen al próximo Lemmy o al próximo Alice Cooper, todo un detallazo.

Set-List:

Brutal Planet

No More Mr.Nice Guy

Under My Wheels

The World Needs Guts

Woman of Mass Distraction

Solo de Nita Strauss

Poison

Halo of Flies

Feed My Frankenstein

Cold Ethyl

Only Women Bleed

Paranoiac Personality

Ballad of Dwight Fry

Killer

I Love the Dead

I’m Eighteen

School’s Out

Ace of Spades

Después de Alice Cooper, la organización, que previamente nos había avisado en los videos que intercalaban por las pantallas entre grupo y grupo, iba a dar un homenaje a Lemmy, que era hacer el himno del festival con la versión que hizo Motörhead del “Heroes” de David Bowie en una especie de karaoke. Así que nos quedamos y salieron los organizadores a explicarnos que íbamos a hacer un karaoke con dicha canción, también dijeron que mientras Wacken exista Lemmy siempre estará presente (totalmente cierto). Por ahí, había una estatua de él y un puesto dedicado a Lemmy para pedir Jack Daniels con cola.

Así que hicieron un par de tomas del “Heroes”, supongo que tendrán que montar todo lo grabado y lo presentarán el próximo año. Y pregunto yo, ¿entre toda la discografía de Motörhead, tenían que elegir “Heroes”? Ahí lo dejo.

Era turno de AMON AMARTH, así que nos fuimos a dar una vuelta y a cenar algo, por las pantallas vi que volvía a aparecer DORO PESCH a cantar como invitada con ellos. Realmente, Doro, aunque no tocase este año hizo un continuo acto de presencia.

AVANTASIA

Era el siguiente grupo que teníamos marcado para ver –o no-, pero entre que no teníamos ganas y hacía frío, optamos por ir a la tienda de campaña a coger algo de ropa que abrigase más para poder ver a Kreator. Volvimos al rato y estaban acabando el concierto, pero lo que pasó es digno de que lo escriba.

Mono

En un momento dado, al finalizar una canción, la gente empezó a corear “Kreator!, Kreator!, Kreator!”, a lo que Tobias Sammet –enfundado con un sombrero de copa- dijo que disfrutasen de su show, que tanto él y Mille eran buenos amigos y que de hecho habían estado esa mañana juntos desayunando, y que no era una competición de grupos ni de fans. Realmente, estoy de acuerdo en que corear el nombre de Kreator fue una falta de respeto, pero lo de “Mille es mi amigo” lo vi de un grado infantiloide insuperable.

Sólo vi el final del concierto, sobre el escenario –muy chulo- estaban Geoff Tate y Jorn Lande en escena. ¿”Sign of the Cross”? ¡Grandioso título!

Así que era turno de KREATOR, y de repente empezó a llover, con la suerte de día que habíamos tenido. Supongo que fue el karma –por meternos con Avantasia- el que propició que durante todo el concierto de Kreator estuviera lloviendo.

KREATOR

Estos en directo no pinchan, no hay manera, y ya son unas cuantas veces las que he visto a Mille & Co.

La intro enlatada –luego hablaré de las intros- “Choir of the Damned” dio paso a “Hordes of Chaos”, caña y más caña que se vio interrumpida en el siguiente tema “Phobia”, uno de mis favoritos de su carrera, pero ahí estaban los Kreator para ponerme la piel de gallina con “Satan is Real” y llenar el escenario de fuego y pirotecnia.

Decir que el escenario estaba muy logrado, con la cabeza del demonio en un efecto 3D chulísimo y pantallas alrededor. La canción que da título a su último CD “Gods of Violence” fue la siguiente en sonar, seguida de “People of the Lie” y de una inesperada “Total Death”.

Kreator 01

Nueva intro enlatada, “Mars Mantra”, dio paso a “Phantom Antichrist”, Mille dedicó a Lemmy la siguiente canción, la emotiva “Fallen Brother”, con las pantallas de fondo mostrándonos a esos caídos. “Enemy of God” y “From Flood into Fire” cerraron este nuevo bloque.

De nuevo otra intro enlatada, “Apocalypticon”, por otra parte, de las mejores intros que he oído, dio paso al tema que abre el último CD, el cañonazo “World War Now”, dedicatoria de Mille al público con “Hail to The Hordes”, para tocar luego a la trallera “Civilization Collapse”.

Y otra vez lo mismo, otra intro enlatada, “The Patriarch”, para dar paso a la coreadísima “Violent Revolution”, y finalizar el concierto con “Pleasure to Kill”.

Kreator 02

Hablaba antes de las intros enlatadas, y es que realmente Kreator se pasaron 3 pueblos, en un festival, creo yo, hay que dejarse estas cosas en casa e ir más al grano, pues cada intro que sonaba era un parón. Aun así, nada más que objetar al concierto, que al igual que Megadeth basaron el set-list en presentarnos su último álbum.

Y a pesar del frío y del cansancio, había ganas por ver la actuación de los españoles LORDS OF BLACK, así que salimos del Infield para dirigirnos al escenario Headbanger Stage, dentro de la carpa Bullhead Circus.

LORDS OF BLACK

Tiene gracia que la primera vez que veo a Lords of Black sea en Alemania. La verdad es que no había mucha gente, y eso creo que hizo que el sonido no fuera demasiado bueno, igual si lo hubieran bajado un poco hubiera estado mejor.

Y ahí salió la banda del internacional Ronnie Romero a comérselo todo con “Merciless”, aquí al igual que con Powerwolf, me chocó que los teclados los llevasen grabados. Aun así, Lords of Black me demostraron que tienen un directo potentísimo.

Lords Of Black 03

“Nothing Left to Fear” fue la siguiente en caer, éramos unos cuantos los que coreábamos las canciones, “Everything You’re Not” y “New World’s Comin´” fueron las siguientes. Ronnie no paraba de animar al público congregado y el resto igual, poniendo caras sonrientes cada vez que nos miraban. La canción que da nombre al grupo “Lords of Black” cayó como un cañón y ahí estábamos haciendo air guitar y headbanging con las pocas fuerzas que nos quedaban, fuerza que gastamos en entrar en los famosos “circles of death”, en versión pequeña y dar un par de vueltas mientras sonaba “Shadows of War”. Dentro del círculo, corriendo, la gente te chocaba la mano y te daba de beber, ¡qué buen rollo!

Lords Of Black 02

Ronnie nos presentó la que sería la última canción del show, dijo que la cantaba uno de sus cantantes preferidos, también agradeció a todos los organizadores y crew de Wacken y ahí empezó a sonar el “Neon Knights” de Black Sabbath, orgasmo puro, con todos los que quedábamos coreando.

Fue un gran concierto, mejorable en el sonido, pero me gustaron más que en Cd.

Y con la descarga de Lords of Black, vuelta a la tienda de campaña que a la mañana siguiente había que desmontar y tomarnos 3 días de absoluto relax en otro pueblecito del Norte de Alemania.

Podía haber visto a más grupos, cierto, y también a menos, pero vimos lo que queríamos ver. Muchas veces no puedes abarcarlo todo por el cansancio, os aseguro que pisar sobre el barro cansa mucho, por el frío o la situación. Pero ya digo, que vimos lo que teníamos pensado ver.

El Wacken es muy grande, no exagero si digo que es EL FESTIVAL, me dio muy buena sensación, tanto organización, servicios, público, etc. Es cierto, que por momentos había que hacer colas tanto en las duchas como en los aseos “limpios”, sobre todo a primera hora, pero era cuestión de utilizar un poco la picaresca y ducharte por ejemplo a mediodía y no tenías que hacer cola.

Quiero destacar también la seguridad, la Polizei (policía) se paseaba tanto a pie como en quads constantemente por todo el camping, había varios helicópteros sobrevolando tanto la zona de acampada como la de conciertos. En la llegada al camping tenías que pasar un control no muy exhaustivo, pero cuando accedías a los conciertos tenías que pasar dos controles más y así cada vez que salías y entrabas tanto en el Infield como en cualquiera de los escenarios. Yo lo vi fenomenal tras los últimos acontecimientos que han ocurrido en el país germánico, guardar la seguridad era primordial. Y se consiguió, no hubo ni un altercado. De hecho, nosotros la primera noche cerramos nuestra tienda de campaña con candado (ya sé que es absurdo), pero a la mañana siguiente lo quitamos.

Crowd

He vivido algo muy grande, era un sueño el poder estar en un gran festival internacional, y gracias al regalazo de Silvia ya se ha hecho realidad. Seguramente haya habido wackens con mejores grupos y también con peores, eso ya es cuestión de gustos. Pero lo vivido en este W.O.A. 2017 no lo voy –ni quiero- a olvidar nunca, y es que 80.000 almas gritando al unísono ponen la piel de gallina.

See U Wacken shine or rain!!!

WAAACCCKKKKKEEEEEEEENNNNNNNNNNNN!!!!!!!!!!!!!

Laguless

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MAD COOL FESTIVAL – Caja Mágica (Madrid), jueves 6 a sábado 8 de julio de 2017

cartel

Primera y única cita para el que aquí suscribe, da la sensación de que la capital lucha por consolidar un festival multiestilístico que logre emular el éxito del FIB o Primavera Sound. La atracción costera de estos dos últimos y sus singularidades, que suponen un destino turístico en sí para unos y un examen anual obligado para otros, lo hacen difícil, pero como suele decirse: sólo el tiempo dirá. A priori, con el envío anticipado por correo de la correspondiente pulsera de acceso, y a simple vista, con dos zonas amplias cubiertas por césped artificial en las que se repartían los cinco escenarios, los anexos de avituallamiento y ocio (noria colorida incluida), podría llegar a competir con aquéllos. Aparte cuestiones de ubicación relacionadas con la Caja Mágica y algún detalle de señalización por pulir, el principal escollo a superar es ahora repetir convocatoria tras el siniestro del viernes y la falta de medidas de seguridad que evidenció.

Jueves 6 de julio

Regresando a lo estrictamente musical, WARPAINT inauguraron el jueves, todavía con una lluvia de justicia y un manto de impermeables más propios de Glastonburys. Angelinas de procedencia, conexión con RHCP y varios discos a sus espaldas, lo primero que llamaba la atención era el perfecto empaste de voces a tres de Emily Kokal, Theresa Wayman y Jenny Lee Lindberg, una especie de Lana del Rey a coro. Esa languidez casa con su propuesta, que mezcla pop/rock y electrónica a bajas revoluciones. Ningún pero a la ejecución del cuarteto, si bien su estilo puede pecar de plano a ratos y eso, ante una audiencia festivalera mayoritariamente poco ducha, se vuelve en su contra. Cierto es también que la climatología parecía haberse puesto de su lado: el grueso más atmosférico y sobrio de su set tuvo de fondo un cielo encapotado y las sobras del diluvio de la sobremesa; y los bises poperos reservados para la recta final vieron cómo el sol se abría paso y acompañaba sus diez minutos de burbujas.

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Intuyo que a sus seguidores les resultaría una actuación impoluta. En calidad de recién llegado, me quedo con el momento Shura de “New song” y una buena impresión que ha logrado instalar su último trabajo en la pila de revisión. Sin fuegos artificiales.

Tras deambular por las numerosas barras para apagar la sed, que no el hambre (alguien debería patentar una nueva dieta consistente en esconder la comida o, en este caso, la zona de restauración), y pasar de puntillas por el puesto de merchandising (nada remarcable, por cierto), el escenario Koko presentaba una afluencia generosa para ver a los británicos FOALS, uno de los platos fuertes de la jornada.

En tres temporadas y bajo el paraguas de “What went down”, su último trabajo de estudio de 2015, han pasado de la segunda línea a la cabecera de todo un Reading. Mucho ha llovido desde que visitaran Madrid como teloneros de la última gira de Oasis en 2009; tanto, que han arrastrado a una generación de veinteañeros con “Holy fire”.

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Arrancar con “Mountain at my gates” fue apostar a caballo ganador. Philippakis, que anda entre un cruce de Petrucci desvirtuado y hípster hawaiano (esas camisas…), tampoco necesitó echar mano de aspavientos ni frases gratuitas. Saben que la respuesta a “My number” es automática y el tarareo unánime. Permitirse en apenas una hora combinar esos hits previsibles de reclamo con tres cortes del primigenio “Antidotes”, meterse en in crescendos épicos (y meter al público al son del “I’m the fury in your head / I’m the fury in your bed” final en “Spanish Sahara”) o arriesgarse a colar un epílogo como “A knife in the ocean” sin que decaiga el show lo dice todo.

“Inhaler” y “What went down” provocaron la catarsis y los pogos que más tarde se nos negaron en Foo Fighters, con Yannis despojado de su guitarra y departiendo con el personal de la valla al grito de “when I see a man, I see a lion…”.

Los de Oxford cumplieron (quizás no sumaron nuevas conversiones a su causa, pero convencieron a los suyos y no defraudaron al resto), me despejaron ciertas dudas acerca de su directo (la prueba de la incapacidad de youtube para reproducir vibraciones reales) y demostraron contar con fondo de catálogo para asaltar escenarios principales allende sus islas.

Con algo (no mucho) más de tiempo para repostar gargantas y conceder el galardón Scott Warren del día al tipo de la sudadera Adidas de los 90 que acompañaba a Foals de tocamaracas, tuve un recuerdo para mi dolida renuncia a BELLE & SEBASTIAN. Dave Grohl no tardó en borrarlo.

J. A. Puerta

Y afortunadamente apareció. Dave Grohl irrumpió en el escenario como si fuera el puto mesías del rock, aunque a veces él va un poco de eso. Él lo sabe, nosotros lo sabemos, pero a mí me da igual. La caja Mágica estaba a reventar. El señor Alfonso y un servidor intentamos abrir “puertas” (jajaja, qué chispa que tengo) entre el público y pudimos coger un sitio más o menos decente para poder visualizar el concierto sin problemas, aunque ya estábamos planificando una estrategia para acercarnos más aún. Inconformistas que somos.

“It´s a fucking beautiful night right now, ¡¡look at the moon!!, ¡¡look at the moon!!”, grita energético y exultante Dave señalando una brutal luna que se cuela de rondón y nos acompaña a la fiesta. Parecía mentira que cuando aterrizamos por el Mad Cool sobre las 18:00 parecía que la caja además de llenarse de gente se iba a llenar de agua y barro. Pero como bien ha comentado y muy bien Mr. J.A. Puerta, con WARPAINT el tiempo nos dio tregua.

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El comienzo fue estratosférico. “Everlong” abriendo el sarao, que normalmente cierran todos sus conciertos con el tema del disco “The Colour And The Shape”, acto seguido siguieron “Monkey Wrench” y “Learn To Fly”. A piñón. Sin parar casi nada. Eso se llama comenzar a lo grande.

Grohl tenía una deuda con España después de la cancelación del show de Barcelona hace dos años por los sucesos de la sala de Bataclan de Paris. Una pancarta que surge entre la marea de gente que suscribe “Come Back to Barcelona” se lo recuerda a lo largo del show. Había hambre de FOO FIGHTERS. Y Dave sabía que nos debía una noche, y puso todo su empeño en agradar al respetable y que olvidemos su plantón anterior.

“Tocaremos toda la noche si hace falta” dice el bueno de Dave. “Something For Nothing” del “Sonic Highways”, el regular proyecto musical visual en colaboración con la HBO, baja un poco el pistón, pero el descanso fue corto porque seguidamente sonó “The Pretender”, otro de los buques insignia del cancionero de los de Seattle. Nuestros intentos de adentrarnos más cerca del escenario fueron fallidos. La gente como los ninots de fallas plantados y sin moverse. La misión la teníamos harto complicada aunque algo se adelantó. Somos profesionales y llevamos unas cuantas batallas y no hay muralla de gente que nos resista. “Big Me” fue la representación junto a “This is a Call” que tocaron casi al final del concierto de su ya lejano disco debut. La banda sonaba súper compacta, Grohl, afortunada y sorprendentemente para mí, se dedicó más a rockear que a soltar discursitos jocosos. Bueno, los justos. Uno fue sobre la lluvia que cayó anteriormente que le temía lo peor. A lo largo de las más de 2 horas y media de show cayeron temas evidentes y ya fijos de los shows de FOO FIGHTERS como “My Hero” o ”Time Like These”.

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“Arlandria”, ”Rope” y la contundente “White Limo” son la representación del para mí cojonudo “Wasting Light”. También dio cabida a temas rarunos como “Skin And Bones”. Aprovechando la euforia del público nos colaron “Run”, un adelanto de su nuevo disco de nombre “Concrete And Gold” y que va a salir el próximo 15 de Septiembre.

”Tenemos sobre 100 canciones para tocar, podemos estar toda la noche aquí”. Dave estaba en su salsa. Incombustible. Parecía que se había tomado una montaña de coca a lo Tony Montana o se hubiera bebido un camión de Red Bull. Como detalle en la presentación de los músicos, Rami Jaffe, el teclista, se marcó un “Jump” de Van Halen, y Chris Shiflett un “I Miss You” de los Rolling; lo gracioso es cuando le tocó el turno a Pat Smear, que se dedicó a guitarrear a lo punky y sin sentido, a la mierda hacer versiones, jaja.

Con “Best Of You” y con la “promesa” de no demorarse en la próxima contienda dio por finalizado un concierto de sobresaliente y que le hice perdonar el plantón que me dio hace dos años.

Saints In Hell

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Viernes 7 de julio

Aunque la mañana del viernes prometía un día plácido, sobre las 13.00 las inclemencias climatológicas irrumpieron sobre la ciudad de Madrid y alrededores con una violencia feroz: lluvia fuerte e incluso granizo. Afortunadamente al salir del metro de Orcasur sobre las 18.00 de la tarde el tiempo se tranquilizó para alegría mía.

Mi día comenzó con DEAP VALLY, un duo de dos chicarronas de los Ángeles que meten un sonido bastante rockero y garajero. Debido a su corta carrera, 3 años de vida y dos discos y un Ep, basaron su corta contienda en la caja mágica en su último disco de fecha 2014, “Sistrionix”. Me entretuvieron.

Después del pequeño y breve vendaval femenino, al acercarme al escenario Mad Cool hubo dos detalles: uno que ya había chavalada cogiendo sitio para el plato fuerte del día, GREEN DAY, el otro y que me alegró la tarde es el telón del disco “…And Out Come The Wolves” presidiendo en el escenario. 22 años, 22 putos años cuando escuché por primera vez esa bomba de relojería punk, pensaba que nunca lo presenciaría en directo. Los pelos de punta señores, pelos de punta.

El comienzo del show de RANCID fue acorde con el telón que enseñaban y fusilaron: “Roots Radicals”, “Journey To The End Of East Valley”, “Maxwell Murder” y “11 Hour” del disco de 1995, aunque el show lo abrieron con “Radio” del “Let’s Go”, disco que salió un año antes. Un comienzo así lo único que hacía es desencadenar el Armagedón y el “punk power”. Una horda de punkis viejunos emerge sobre mi zona aterrorizando a los plácidos chiquillos que estaban esperando tranquilamente a los de California en las primeras filas. Este año los de Berkeley presentaban el disco “Troublemaker”, de donde tocaron “Buddy”, “Ghost Of Chance”, ”Telegraph Avenue” y “Where I’m Going”.

El pogo se hizo más intenso donde cada vez más gente se unía a lo largo del concierto, temas como “Salvation”, “Time Bomb”, “Olympia WA” y “Old Friend” ayudaban a que se convirtiera en una batalla campal el sitio donde estaba ubicado. Un servidor pogueando como un descosido, llegaban momentos que me faltaba ya el aire. Estoy mayor. Deberían hacer del pogo deporte olímpico.

Alguna cámara, supongo de la organización, grabando nuestra “performance”. Al final del show todo el público pidiendo cantando a grito pelado el estribillo de “Ruby Soho”, y Tim Amstrong y compañía nos concedieron nuestro deseo. Nosotros les agradecimos tal regalo con un pogo como mandan los cánones. Con la camisa empapada de sudor y feliz por haber visto un concierto absolutamente cojonudo me fui al Mondo Sonoro a bajar pulsaciones.

A RYAN ADAMS y ALT-J los vi ya desde la tranquilidad, tanto la propuesta a lo “Tom Petty” de Ryan y un sonido más original, moderno y curioso de los británicos ALT-J. Al coincidir los horarios entre las dos bandas, se notaba el público más talludito presenciando el show de Adams con la juventud que vibraba con la propuesta más moderna de los ALT-J, donde los ingleses dieron carpetazo al show con su celebérrimo “Breezeblocks”.

Después llegó la polémica y la decepción. La polémica lo que todos sabemos y que ya ha salido en todos los medios tanto visuales como escritos sobre el accidente del coreógrafo Pablo Aunión, donde mucha gente llegó a verlo muy de cerca. La decisión de que el show siga es delicada y ha originado muchos debates. A mí me pilló de sopetón todo y me enteré porque unos chavalines estaban buscando por el Twitter oficial del Mad Cool alguna aclaración sobre el fatal desenlace.

La decepción fueron los GREEN DAY, un grupo que aunque no me hacían mucha gracia ahora les tengo cierto cariño ya que fue banda sonora de jovenet, la de veces que habré escuchado el “Dookie”. Fue emocionante ver un carrusel de edades cantando el clásico atemporal “Bohemian Rapshody” de Queen, pero la cosa se empezó a joder cuando salía un tipo disfrazado de peluche gigante a hacer el subnormal. Me sentí como si me hubieran robado la cartera. Gente subiendo al escenario constantemente en temas como “Know Your Enemy”, con la que abrieron el concierto, y “Longview”, a hacer el bobo. Parones constantes entre tema y tema. Billy Joe tirando bolas de peluche o de lo que sea con una especie de bazooka de plástico. ¿Esto qué coño es? ¿Un concierto de Sweet California?

Ya no me hacía ilusión ni alegría cuando sonaban temas como “Welcome To Paradise” o “When I Come Around”. Como he dicho, temas que he oído miles de veces a lo largo de mi vida. A mitad de concierto me fui cabreado e indignado y cagándome en la puta madre de Billy Joe cuando sonaba “Minority”.

Al día siguiente ya tuve demasiado Mad Cool y decidí largarme a Benidorm pasando de la jornada del Sábado. Había cosas que tenía ganas de ver, WILCO, MANIC STREET PREACHERS…, pero estaba muy cansado, así que decidí huir como un cobarde. Uno ya está mayor para ciertos trotes y este año ha estado muy cargadito de eventos musicales para mí.

Saints In Hell

AZKENA ROCK FESTIVAL 2017 – Recinto de Mendizabala (Vitoria), 23 y 24 de junio de 2017

ARF-2017

“Es un placer tocar en un festival donde antes estaba de público viendo el escenario y ahora soy el que toco para vosotros, porque el Azkena es un festival auténtico, no los otros que llevan grupos indie de mierda”. Más o menos era lo que dijo el cantante de los SCR casi en el ocaso de una actuación que abrió la jornada del sábado y que lo dieron todo, doy fe. Pero no adelantemos acontecimientos.

Si tenemos que hacer una definición del Azkena, en pocas palabras es un evento clasista y para melómanos rockeros. Bastante acogedor. Ubicado en un entorno verde, agradable y salvo contadas ocasiones poco masificado. Podía ser como el hermano pequeño del BBK, los dos de la misma promotora, la vasca Last Tour, y que tienen cierto parecido en el entorno donde está ubicado. Yo siempre he querido pisar y estar presente en algún certamen, ya que su cierta filosofía “populera1” o “rutera” me ha atraído bastante. Este año el cartel me gustaba más que nunca. Me dio el calentón y Vitoria allá voy.

Viernes 23 de junio

Vitoria está lejos, qué digo lejos, está a tomar por culo de Benidorm. La logística para llegar y hospedarme no era un plan fácil, haciendo toda una ingeniería de planificación que hasta yo aún estoy sorprendido cómo me salió todo perfecto y con ausencia de Santadas (*1). Sarna con gusto no pica y todo por el rock. Después de un viaje en autobús largo, eterno, y un afortunadamente más corto trasbordo a Miranda del Ebro, donde pude conseguir alojamiento, una vez asentado, comido -muy bien-, cagao y meao -también muy bien, gracias-, me adentré a Mendizabala a cumplir y tachar no una serie de grupos o asignaturas pendientes rockeras, sino el mismo festival en sí, que estaba en mi lista de pendientes. El Azkena es uno de los eventos que tarde o temprano quería que mis pezuñas, mis oídos y mis ojos presenciaran, y lo podía englobar como un “must”.

Los nervios y el ansia me hicieron llegar antes de tiempo y de que abrieran las puertas, ya que llegué al recinto bastante rápido sorprendentemente. La ausencia de Santadas (*1), como he dicho anteriormente. Afortunadamente el tiempo agradable del país Vasco me hizo la espera bastante amena y agradable.

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Una vez puesto el pistoletazo de salida y un pequeño caos por parte de los de seguridad en la entrada de la gente, me adentré raudo y veloz al verde y acogedor recinto Vitoriano. Al instante empezaron a descargar (siempre quise poner esta palabra en una reseña) los FETITXE. Oriundos de Arrigorriaga, a 6 km de Bilbao, formados en el 2012 y donde debutaron al año siguiente con el EP “1983”, estos chicos del norte hacen un potente rock jebilizado y en Euskera. No eran my cup of tea (*2) y decidí investigar y darme un garbeo por el recinto del festi. Por la caída por problemas de producción de los británicos METEORS hubo un pequeño ajuste en el horario de los primeros grupos, que los atrasaron un poco de hora, así que mi exploración al recinto sería con tranquilidad, pero no me tenía que dormir en los laureles, ya que otros guiris, THE GODFATHERS, iban a empezar su show en el escenario GOD.

En el Azkena había tres escenarios, y en cada uno se homenajeaba a dos personajes que pasaron a mejor vida. Artistas que han dado y nos han brindado placer, rock y clase a la parroquia melómana. En cada lado del escenario había una lona donde había una imagen de la persona fallecida.

El escenario principal con el nombre GOD estaba dedicado a dos colosos de la música: el reciente y tristemente fallecido Chris Cornell y el padre del rock Chuck Berry. Otro de los escenarios bautizado con LOVE estaba dedicado a otros dos grandes, Greg Lake sobran palabras, y a Javier Ezquerro, promotor de la compañía “On The Road Music” y uno de los baluartes del mundillo rockero y conciertil barcelonés en general y de la península en particular. Con el nombre de RESPECT se dedica a la maravillosa Sharon Jones y a la leyenda Greg Allman.

Después de mi inspección y la decepción de no encontrar una camiseta de los Hellacopters que me apañara en la tienda de mercha (estoy mayor para las camisetas negras), me acerqué al escenario GOD a presenciar a los británicos THE GODFATHERS. Me estaban gustando, pero al terminar el primer tema se me cruzó el cable e hice un cambio de plan. Me fui a la zona de Thrashville, ya que dentro de poco iba a empezar un combate de lucha libre mexicana (¡!).

En la zona de Trashville había dos recintos cerrados o cubiertos: El “Videodrome”, donde daban pases del documental “Rocknrollers”, homenaje en imágenes de la historia del Azkena por parte del ilustre y ahora muy desaparecido del ámbito cinematográfico Juanma Bajo Ulloa. La oferta era tentadora. Quería ver si Ulloa ha vuelto con el “mojo” de hacer algo relevante.

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Pero yo quería algo más, y en el escenario RING OF FIRE me lo iban a dar. Mexicanos enmascarados dándose de hostias en un festival del rock. Eso no me lo tenía que perder ni de coña. Así que me adentré a la sala y dentro, en medio de ella, había un reluciente e imponente ring. Conforme pasaba el tiempo la gente empezaba a coger sitio con birras u otros brebajes sofisticados a esperar la hora de las tortas a ritmo de rock. Yo cojo sitio cerca del ring. Esto promete.

De repente el Speaker da comienzo al asunto. Empiezan a aparecer varios tipos y tipas enmascarados bastante fuertecitos. Alguna de las féminas me haría la ortodoncia de un tetazo. El público ruge expectante. Yo con ganas de que se metan guantazos hasta en el pasaporte, pero el presentador nos comenta que antes de que empiece el show los luchadores van a hacerse fotos y firmar autógrafos a la gente (!!!!). ¡¡Pero bueno!! ¡¡Eso se hace al final después del combate, no antes!! Supongo que así se empezarán los shows en México. Esperemos pacientemente.

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Después de la sesión de fotos y autógrafos, los luchadores empiezan a hablar con el público, entre discurso y discurso se pasea una chica que no es luchadora y que hace de nena mona del cuadrilátero, la chica estaba bien pero no era para tanto. He visto cajeras del “Mas y Mas” (*3) que son más guapas que ella. Me estaba desesperando con tanta verborrea y tan poca acción. ¡¡Quiero sangre, no palabras!! Al final me cansé de tanta chachara al ver que hablaban más que un discurso del parlamento. Decidí volver al rock y fui al escenario RESPECT.

THE SOULBREAKER COMPANY, además de ser uno de los hijos pródigos locales, es una de las bandas más punteras y con más cache del panorama nacional, nacidos en el 2003 con 5 discos y un recopilatorio de caras b. Su propuesta rockera algo psicodélica no me llegó a convencer del todo y decidí irme a dar un baño de clásicos con los veteranísimos TYGERS OF PANG TANG, donde empezaron a dar para mi primer concierto decente de la jornada.

Con Robb Weir como único superviviente de la etapa clásica, los británicos dieron un show más que correcto para mí, eso que no soy muy fan de ellos y no soy muy erudito de la New Wave. También dieron el ok la parroquia que estaban presenciándolos, todos ya de edades talluditas y pertenecientes al mundo viejuno o viejoven o joviejo, que cada uno escoja el calificativo.

“Suzie Smiled” y la versión de “Tush” de ZZ top fueron los temas que representaron del disco debut parido en 1980, donde el cover la acoplaron en una reedición que sacaron en 1997. Gracias Wikipedia por hacerme la tarea fácil. “Gangland” y “Hellbound” fueron los temas que tocaron del “Spellbound”, disco sacado un año después de su álbum debut. Cerraron el bolo con una versión de The Clovers, el tema elegido fue “Love Potion #9” y está incluida en el disco de “The Cage”, que data de 1982. Cambiamos de clásicos y seguimos haciendo “journey through the past” musical, y me fui al escenario RESPECT a ver a los KING’S X.

La banda liderada por Doug Pinnick siempre ha sido un clásico de las páginas del Popu, donde llegaron a ser portada en algún número. Ni puta idea cual y no me da la gana buscar entre las montañas de Popus que tengo. Arrancaron con “Groove Machine” del disco “Tape Head” de 1998, después continuaron con “The World Arround Me” del “Dogman” de 1994. Entretenido sonido pastiche de metal con toques prog pero sin pasarse y sobre todo muy funky, que es el sello de identidad de la banda.

“Black Flag” y “Lost in Germany” fueron los temas del primer disco que representaron en el evento. Casi vi el concierto entero, pero me tuve que dejar el final del mismo porque raudo y veloz me fui al escenario LOVE.

Pero Amor no es lo que había ahora en el escenario, tirando de chiste fácil. Los CRACK COUNTRY DAREDEVILS pusieron rabia, cojones y suciedad. Los de Carolina del Norte son una especie de Motley Crue supervitaminados y mineralizados o unos Skid Row rabiosos porque les han robado el bolsón de white (*4). De voceras Scotty P, que parecía un clon o un pariente lejano de Nikki Sixx. Sonaban de la hostia, entraron como el caballo de Atila arrasando y contundentes. Empezaba yo a comer alpiste a destajo. Pero desgraciadamente poco podía quedarme porque tenía que ver a uno de los grandes.

CHEAP TRICK empezaron con “Hello There” del “In Colour” del lejano 1977. Rick Nielsen es todo un personaje, poniendo el toque gracioso y sacando su repertorio de guitarras rarunas, donde sacó su estrafalaria Hamer Five-Neck. Robin Zander puso la clase con la voz. Como anécdota graciosa, uno del público salió con una réplica en cartón de la guitarra de dos mástiles en forma de Rick caricaturesco, la guitarra de broma paró a las manos del bueno de Nielsen. No faltaron sus celebérrimos “Dream Police”, “Surrender” y versionear a artistas tan dispares como la Velvet con el archiconocido “Waiting For The Man” o Fats Domino con “Ain’t That A Shame”. Gran concierto que me lo pasé bomba, taché un clásico y una asignatura menos de mi lista de clásicos pendientes por ver.

Llegó la hora y una de las dos razones por las que estoy en Vitoria, después de un correcto concierto de los suecos GRAVEYARD, fui al escenario GOD para ver a un dios de la música, el Sr. JOHN FOGERTY. Se notaba que era el plato principal de la noche y la masificación de personas para ver a toda una leyenda no del rock sino de la música y la cultura contemporánea era más que evidente.

Una intro de imágenes demasiada larga y pesada con cierto mensaje antibélico, después sonó “Born On The Bayou”, que dio comienzo a todo una clase histórica de rock, y salvo “Hot Rod Heart” y “The Old Man Down The Road”, que son de su etapa en solitario, todo el concierto iba a ser de temas de la Creedence. John, a pesar de la edad que tiene, salvo un poco la voz pero algo normal con la edad que gasta, el tío está en una forma envidiable, donde corría, saltaba y derrochaba energía a lo largo del concierto, sonando himnos como “Who’ll Stop The Rain”, “Midnight Special”, “Down In The Corner” o “Have You Ever Seen The Rain?”, de las más coreadas por la gente que estaba en mi alrededor. Presenciar colosos musicales como Fogerty me hizo feliz. Fue maravilloso, mágico. La puta hostia. Pero tenía que bajar de la nube rápido porque en unos instantes unos suecos iban a dar un poco de follón.

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A los HELLACOPTERS tenía un huevo de ganas de verlos y más que iban a tocar casi entero el “Payin’ The Dues”, el disco con los que les conocí. Escuché desde la lejanía cómo Fogerty cerró su actuación con “Proud Mary”, y una vez terminado el coloso americano, una fina lluvia empezaba a dominar sobre el recinto Vitoriano. Pero fue salir las huestes de Nicke Andersson y a base de guitarrazos el tiempo se calmó. “You Are Nothin’”, el tema que abre el “Payin’ The Dues”, también inició toda una avalancha de rock, Dregen se dedicó a hacer soniditos creyéndose el maldito Tom Morello en vez de tocar como Chuck Berry manda. Es grato de ver a toda una leyenda del rock como Sami Yaffa al bajo, donde hizo un papel más que notable. Recuerdo el bolazo que dieron los New York Dolls en la Stereo de Alicante en el 2011.

Hubo homenaje al reciente guitarrista fallecido en febrero, Jens Robert Dahlqvist “Strings”, con temas como el “Toys And Flavors” del enorme “High Visibility”, aunque hubiera preferido que hubieran tocado “Hopeless Case of A Kid In Denial” o “By The Grace Of God” del disco con el mismo nombre del tema. También “The Devil Stole The Beat From de Lord” del “Grande Rock” se cuela entre el repertorio, dominado por temas tanto del mencionado “Payin’…” como del “Supershitty To The Max”. Feliz y bastante cansado, hice tiempo en las carpas para coger el bus que me llevaría a mi hotel y caer en la cama como un saco de cemento.

Sábado 24 de junio

Lo tenía clarinete. Otra jornada no iba a aguantar, mis 42 años me han dado el aviso. Pero ya que tenía el abono de los dos días iba a intentar aprovechar el día un poco antes de cogerme el bus para Benidorm. Me despedí de mi base de operaciones en Miranda, bien comido por supuesto y con mochila en ristre me fui a Mendizabala a por la segunda jornada del Azkena, para mí en formato reducido. Mientras esperaba a que abrieran las puertas, el GRAN WYOMING flanqueado por dos personas hacía acto de presencia y se adentraba por la zona de entrada de artistas. No lo iba a ver, porque: primero, tocaba a las dos de la mañana, y segundo, en el caso de que me diera la locura por quedarme, Duffy y Astbury tenían preferencia, ya que tocaban a la misma hora.

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SRC abrieron la jornada dándolo todo, mucha actitud y con puyita a los festivales de música indie como comenté al principio de esta reseña. Por cierto, tocaron en el cartel del Sonorama de este año, no sé qué decir…

Alterné el rockabilly de PAT CAPOCCI con los toques soul de BUCK & EVANS. BLOODLIGHTS, la nueva banda de Capitan Poon de los archiconocidos Glucifer, pusieron el toque de rock nórdico del día, aunque uno de los platos fuertes de ese sonido eran los UNION CARBIDE PRODUCTIONS, que tocarían más tarde y que ahí ya estaba rodando de vuelta. Los suecos sonaron muy bien y donde Poon no paraba de soltar piropos sobre el Azkena.

Mi periplo terminó con los INGLORIOUS, una potentísima banda inglesa al estilo Whitesnake y Purple, con un cantante que parece la versión fofisana de Chris Hemsworth, de nombre Nathan James. A pesar de que se me hicieron algo cargantes sus chillidos sin sentido, tanto el señor James como los británicos son una banda que hay que tener cuenta para un futuro, porque tienen mimbres de dar a los hard-rockeros muchas alegrías.

La desilusión de PSYCHOTICA, otro de los grupos que pululaban con cierta frecuencia en las páginas del Popular 1, me hizo aguantar sólo tres canciones y despedirme del Azkena, no sé si para siempre o hasta otro año. Lo que sí puedo decir que me llevo un recuerdo muy bueno del festi. Me lo pasé de cine. Lo que pasa es que con la distancia se me hace difícil repetir de nuevo.

Saints In Hell

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(*1) Santada: Dícese metida de pata o error del que suscribe. Algunas cagadas son tan legendarias que tienen denominación de origen como la morcilla de Burgos.

(*2) Frase hecha inglesa de significado sobre algo que no interesa o atrae al locutor, como todo lector del Popular 1 se menta mucho por sus páginas por el Sr. César Martín pope y buque insignia de la revista.

(*3) Cadena de supermercados local en el cual compro, se puede aplicar el adjetivo a cualquier supermercado que a usted, amable lector, le apetezca.

(*4) Ni se te ocurra robar una bolsa de white, tío, o la rabia metalera y satánica cae sobre ti.