AZKENA ROCK FESTIVAL 2017 – Recinto de Mendizabala (Vitoria), 23 y 24 de junio de 2017

ARF-2017

“Es un placer tocar en un festival donde antes estaba de público viendo el escenario y ahora soy el que toco para vosotros, porque el Azkena es un festival auténtico, no los otros que llevan grupos indie de mierda”. Más o menos era lo que dijo el cantante de los SCR casi en el ocaso de una actuación que abrió la jornada del sábado y que lo dieron todo, doy fe. Pero no adelantemos acontecimientos.

Si tenemos que hacer una definición del Azkena, en pocas palabras es un evento clasista y para melómanos rockeros. Bastante acogedor. Ubicado en un entorno verde, agradable y salvo contadas ocasiones poco masificado. Podía ser como el hermano pequeño del BBK, los dos de la misma promotora, la vasca Last Tour, y que tienen cierto parecido en el entorno donde está ubicado. Yo siempre he querido pisar y estar presente en algún certamen, ya que su cierta filosofía “populera1” o “rutera” me ha atraído bastante. Este año el cartel me gustaba más que nunca. Me dio el calentón y Vitoria allá voy.

Viernes 23 de junio

Vitoria está lejos, qué digo lejos, está a tomar por culo de Benidorm. La logística para llegar y hospedarme no era un plan fácil, haciendo toda una ingeniería de planificación que hasta yo aún estoy sorprendido cómo me salió todo perfecto y con ausencia de Santadas (*1). Sarna con gusto no pica y todo por el rock. Después de un viaje en autobús largo, eterno, y un afortunadamente más corto trasbordo a Miranda del Ebro, donde pude conseguir alojamiento, una vez asentado, comido -muy bien-, cagao y meao -también muy bien, gracias-, me adentré a Mendizabala a cumplir y tachar no una serie de grupos o asignaturas pendientes rockeras, sino el mismo festival en sí, que estaba en mi lista de pendientes. El Azkena es uno de los eventos que tarde o temprano quería que mis pezuñas, mis oídos y mis ojos presenciaran, y lo podía englobar como un “must”.

Los nervios y el ansia me hicieron llegar antes de tiempo y de que abrieran las puertas, ya que llegué al recinto bastante rápido sorprendentemente. La ausencia de Santadas (*1), como he dicho anteriormente. Afortunadamente el tiempo agradable del país Vasco me hizo la espera bastante amena y agradable.

20170623_163518

Una vez puesto el pistoletazo de salida y un pequeño caos por parte de los de seguridad en la entrada de la gente, me adentré raudo y veloz al verde y acogedor recinto Vitoriano. Al instante empezaron a descargar (siempre quise poner esta palabra en una reseña) los FETITXE. Oriundos de Arrigorriaga, a 6 km de Bilbao, formados en el 2012 y donde debutaron al año siguiente con el EP “1983”, estos chicos del norte hacen un potente rock jebilizado y en Euskera. No eran my cup of tea (*2) y decidí investigar y darme un garbeo por el recinto del festi. Por la caída por problemas de producción de los británicos METEORS hubo un pequeño ajuste en el horario de los primeros grupos, que los atrasaron un poco de hora, así que mi exploración al recinto sería con tranquilidad, pero no me tenía que dormir en los laureles, ya que otros guiris, THE GODFATHERS, iban a empezar su show en el escenario GOD.

En el Azkena había tres escenarios, y en cada uno se homenajeaba a dos personajes que pasaron a mejor vida. Artistas que han dado y nos han brindado placer, rock y clase a la parroquia melómana. En cada lado del escenario había una lona donde había una imagen de la persona fallecida.

El escenario principal con el nombre GOD estaba dedicado a dos colosos de la música: el reciente y tristemente fallecido Chris Cornell y el padre del rock Chuck Berry. Otro de los escenarios bautizado con LOVE estaba dedicado a otros dos grandes, Greg Lake sobran palabras, y a Javier Ezquerro, promotor de la compañía “On The Road Music” y uno de los baluartes del mundillo rockero y conciertil barcelonés en general y de la península en particular. Con el nombre de RESPECT se dedica a la maravillosa Sharon Jones y a la leyenda Greg Allman.

Después de mi inspección y la decepción de no encontrar una camiseta de los Hellacopters que me apañara en la tienda de mercha (estoy mayor para las camisetas negras), me acerqué al escenario GOD a presenciar a los británicos THE GODFATHERS. Me estaban gustando, pero al terminar el primer tema se me cruzó el cable e hice un cambio de plan. Me fui a la zona de Thrashville, ya que dentro de poco iba a empezar un combate de lucha libre mexicana (¡!).

En la zona de Trashville había dos recintos cerrados o cubiertos: El “Videodrome”, donde daban pases del documental “Rocknrollers”, homenaje en imágenes de la historia del Azkena por parte del ilustre y ahora muy desaparecido del ámbito cinematográfico Juanma Bajo Ulloa. La oferta era tentadora. Quería ver si Ulloa ha vuelto con el “mojo” de hacer algo relevante.

20170624_171811

Pero yo quería algo más, y en el escenario RING OF FIRE me lo iban a dar. Mexicanos enmascarados dándose de hostias en un festival del rock. Eso no me lo tenía que perder ni de coña. Así que me adentré a la sala y dentro, en medio de ella, había un reluciente e imponente ring. Conforme pasaba el tiempo la gente empezaba a coger sitio con birras u otros brebajes sofisticados a esperar la hora de las tortas a ritmo de rock. Yo cojo sitio cerca del ring. Esto promete.

De repente el Speaker da comienzo al asunto. Empiezan a aparecer varios tipos y tipas enmascarados bastante fuertecitos. Alguna de las féminas me haría la ortodoncia de un tetazo. El público ruge expectante. Yo con ganas de que se metan guantazos hasta en el pasaporte, pero el presentador nos comenta que antes de que empiece el show los luchadores van a hacerse fotos y firmar autógrafos a la gente (!!!!). ¡¡Pero bueno!! ¡¡Eso se hace al final después del combate, no antes!! Supongo que así se empezarán los shows en México. Esperemos pacientemente.

20170623_182124

Después de la sesión de fotos y autógrafos, los luchadores empiezan a hablar con el público, entre discurso y discurso se pasea una chica que no es luchadora y que hace de nena mona del cuadrilátero, la chica estaba bien pero no era para tanto. He visto cajeras del “Mas y Mas” (*3) que son más guapas que ella. Me estaba desesperando con tanta verborrea y tan poca acción. ¡¡Quiero sangre, no palabras!! Al final me cansé de tanta chachara al ver que hablaban más que un discurso del parlamento. Decidí volver al rock y fui al escenario RESPECT.

THE SOULBREAKER COMPANY, además de ser uno de los hijos pródigos locales, es una de las bandas más punteras y con más cache del panorama nacional, nacidos en el 2003 con 5 discos y un recopilatorio de caras b. Su propuesta rockera algo psicodélica no me llegó a convencer del todo y decidí irme a dar un baño de clásicos con los veteranísimos TYGERS OF PANG TANG, donde empezaron a dar para mi primer concierto decente de la jornada.

Con Robb Weir como único superviviente de la etapa clásica, los británicos dieron un show más que correcto para mí, eso que no soy muy fan de ellos y no soy muy erudito de la New Wave. También dieron el ok la parroquia que estaban presenciándolos, todos ya de edades talluditas y pertenecientes al mundo viejuno o viejoven o joviejo, que cada uno escoja el calificativo.

“Suzie Smiled” y la versión de “Tush” de ZZ top fueron los temas que representaron del disco debut parido en 1980, donde el cover la acoplaron en una reedición que sacaron en 1997. Gracias Wikipedia por hacerme la tarea fácil. “Gangland” y “Hellbound” fueron los temas que tocaron del “Spellbound”, disco sacado un año después de su álbum debut. Cerraron el bolo con una versión de The Clovers, el tema elegido fue “Love Potion #9” y está incluida en el disco de “The Cage”, que data de 1982. Cambiamos de clásicos y seguimos haciendo “journey through the past” musical, y me fui al escenario RESPECT a ver a los KING’S X.

La banda liderada por Doug Pinnick siempre ha sido un clásico de las páginas del Popu, donde llegaron a ser portada en algún número. Ni puta idea cual y no me da la gana buscar entre las montañas de Popus que tengo. Arrancaron con “Groove Machine” del disco “Tape Head” de 1998, después continuaron con “The World Arround Me” del “Dogman” de 1994. Entretenido sonido pastiche de metal con toques prog pero sin pasarse y sobre todo muy funky, que es el sello de identidad de la banda.

“Black Flag” y “Lost in Germany” fueron los temas del primer disco que representaron en el evento. Casi vi el concierto entero, pero me tuve que dejar el final del mismo porque raudo y veloz me fui al escenario LOVE.

Pero Amor no es lo que había ahora en el escenario, tirando de chiste fácil. Los CRACK COUNTRY DAREDEVILS pusieron rabia, cojones y suciedad. Los de Carolina del Norte son una especie de Motley Crue supervitaminados y mineralizados o unos Skid Row rabiosos porque les han robado el bolsón de white (*4). De voceras Scotty P, que parecía un clon o un pariente lejano de Nikki Sixx. Sonaban de la hostia, entraron como el caballo de Atila arrasando y contundentes. Empezaba yo a comer alpiste a destajo. Pero desgraciadamente poco podía quedarme porque tenía que ver a uno de los grandes.

CHEAP TRICK empezaron con “Hello There” del “In Colour” del lejano 1977. Rick Nielsen es todo un personaje, poniendo el toque gracioso y sacando su repertorio de guitarras rarunas, donde sacó su estrafalaria Hamer Five-Neck. Robin Zander puso la clase con la voz. Como anécdota graciosa, uno del público salió con una réplica en cartón de la guitarra de dos mástiles en forma de Rick caricaturesco, la guitarra de broma paró a las manos del bueno de Nielsen. No faltaron sus celebérrimos “Dream Police”, “Surrender” y versionear a artistas tan dispares como la Velvet con el archiconocido “Waiting For The Man” o Fats Domino con “Ain’t That A Shame”. Gran concierto que me lo pasé bomba, taché un clásico y una asignatura menos de mi lista de clásicos pendientes por ver.

Llegó la hora y una de las dos razones por las que estoy en Vitoria, después de un correcto concierto de los suecos GRAVEYARD, fui al escenario GOD para ver a un dios de la música, el Sr. JOHN FOGERTY. Se notaba que era el plato principal de la noche y la masificación de personas para ver a toda una leyenda no del rock sino de la música y la cultura contemporánea era más que evidente.

Una intro de imágenes demasiada larga y pesada con cierto mensaje antibélico, después sonó “Born On The Bayou”, que dio comienzo a todo una clase histórica de rock, y salvo “Hot Rod Heart” y “The Old Man Down The Road”, que son de su etapa en solitario, todo el concierto iba a ser de temas de la Creedence. John, a pesar de la edad que tiene, salvo un poco la voz pero algo normal con la edad que gasta, el tío está en una forma envidiable, donde corría, saltaba y derrochaba energía a lo largo del concierto, sonando himnos como “Who’ll Stop The Rain”, “Midnight Special”, “Down In The Corner” o “Have You Ever Seen The Rain?”, de las más coreadas por la gente que estaba en mi alrededor. Presenciar colosos musicales como Fogerty me hizo feliz. Fue maravilloso, mágico. La puta hostia. Pero tenía que bajar de la nube rápido porque en unos instantes unos suecos iban a dar un poco de follón.

20170624_171837

A los HELLACOPTERS tenía un huevo de ganas de verlos y más que iban a tocar casi entero el “Payin’ The Dues”, el disco con los que les conocí. Escuché desde la lejanía cómo Fogerty cerró su actuación con “Proud Mary”, y una vez terminado el coloso americano, una fina lluvia empezaba a dominar sobre el recinto Vitoriano. Pero fue salir las huestes de Nicke Andersson y a base de guitarrazos el tiempo se calmó. “You Are Nothin’”, el tema que abre el “Payin’ The Dues”, también inició toda una avalancha de rock, Dregen se dedicó a hacer soniditos creyéndose el maldito Tom Morello en vez de tocar como Chuck Berry manda. Es grato de ver a toda una leyenda del rock como Sami Yaffa al bajo, donde hizo un papel más que notable. Recuerdo el bolazo que dieron los New York Dolls en la Stereo de Alicante en el 2011.

Hubo homenaje al reciente guitarrista fallecido en febrero, Jens Robert Dahlqvist “Strings”, con temas como el “Toys And Flavors” del enorme “High Visibility”, aunque hubiera preferido que hubieran tocado “Hopeless Case of A Kid In Denial” o “By The Grace Of God” del disco con el mismo nombre del tema. También “The Devil Stole The Beat From de Lord” del “Grande Rock” se cuela entre el repertorio, dominado por temas tanto del mencionado “Payin’…” como del “Supershitty To The Max”. Feliz y bastante cansado, hice tiempo en las carpas para coger el bus que me llevaría a mi hotel y caer en la cama como un saco de cemento.

Sábado 24 de junio

Lo tenía clarinete. Otra jornada no iba a aguantar, mis 42 años me han dado el aviso. Pero ya que tenía el abono de los dos días iba a intentar aprovechar el día un poco antes de cogerme el bus para Benidorm. Me despedí de mi base de operaciones en Miranda, bien comido por supuesto y con mochila en ristre me fui a Mendizabala a por la segunda jornada del Azkena, para mí en formato reducido. Mientras esperaba a que abrieran las puertas, el GRAN WYOMING flanqueado por dos personas hacía acto de presencia y se adentraba por la zona de entrada de artistas. No lo iba a ver, porque: primero, tocaba a las dos de la mañana, y segundo, en el caso de que me diera la locura por quedarme, Duffy y Astbury tenían preferencia, ya que tocaban a la misma hora.

20170624_171852

SRC abrieron la jornada dándolo todo, mucha actitud y con puyita a los festivales de música indie como comenté al principio de esta reseña. Por cierto, tocaron en el cartel del Sonorama de este año, no sé qué decir…

Alterné el rockabilly de PAT CAPOCCI con los toques soul de BUCK & EVANS. BLOODLIGHTS, la nueva banda de Capitan Poon de los archiconocidos Glucifer, pusieron el toque de rock nórdico del día, aunque uno de los platos fuertes de ese sonido eran los UNION CARBIDE PRODUCTIONS, que tocarían más tarde y que ahí ya estaba rodando de vuelta. Los suecos sonaron muy bien y donde Poon no paraba de soltar piropos sobre el Azkena.

Mi periplo terminó con los INGLORIOUS, una potentísima banda inglesa al estilo Whitesnake y Purple, con un cantante que parece la versión fofisana de Chris Hemsworth, de nombre Nathan James. A pesar de que se me hicieron algo cargantes sus chillidos sin sentido, tanto el señor James como los británicos son una banda que hay que tener cuenta para un futuro, porque tienen mimbres de dar a los hard-rockeros muchas alegrías.

La desilusión de PSYCHOTICA, otro de los grupos que pululaban con cierta frecuencia en las páginas del Popular 1, me hizo aguantar sólo tres canciones y despedirme del Azkena, no sé si para siempre o hasta otro año. Lo que sí puedo decir que me llevo un recuerdo muy bueno del festi. Me lo pasé de cine. Lo que pasa es que con la distancia se me hace difícil repetir de nuevo.

Saints In Hell

20170624_173955

(*1) Santada: Dícese metida de pata o error del que suscribe. Algunas cagadas son tan legendarias que tienen denominación de origen como la morcilla de Burgos.

(*2) Frase hecha inglesa de significado sobre algo que no interesa o atrae al locutor, como todo lector del Popular 1 se menta mucho por sus páginas por el Sr. César Martín pope y buque insignia de la revista.

(*3) Cadena de supermercados local en el cual compro, se puede aplicar el adjetivo a cualquier supermercado que a usted, amable lector, le apetezca.

(*4) Ni se te ocurra robar una bolsa de white, tío, o la rabia metalera y satánica cae sobre ti.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s