Alice In Chains – Dirt (1992)

alice-in-chains-dirt-20160820231258

Hay discos que marcan un antes y un después y “Dirt” se engloba dentro de esta categoría. Alice in Chains tuvieron todo en sus manos para convertirse en leyenda: originalidad, carácter propio y una mente prodigiosa para hacer de lo decadente algo épico. Dados los años de ruptura que les tocó vivir, en los que el hard rock americano de los ochenta iba llamando a su fin y una serie de bandas procedentes del estado de Washington hacían sus pinitos en esto del rock con bastante buen tino, su música se engrandeció más si cabe, siendo a posteriori una influencia para nuevas generaciones de rockeros e incluso para muchos artistas legendarios que vieron en ellos el camino del futuro (Metallica, Kiss u Ozzy eran seguidores del cuarteto). Pero, al igual que la leyenda se iba cimentando sobre los dos primeros álbumes del grupo, sus protagonistas, especialmente Layne Staley, iban forjando otra sobre su adicción a las drogas. El resultado, conocido por todos, fue la desaparición oficial tras la grabación de uno de los mejores “unpluggeds” que jamás se han publicado y más tarde un vaivén continuo de rumores acerca de posibles reuniones que todavía rondan nuestras esperanzas.

¿Cómo se desencadenan los hechos para que estos cuatro chicos llegaran a “Dirt”? Un local de ensayo en The Bank, lugar donde se conocen, les vio dar los primeros pasos. Cada uno procedía de bandas noveles como Alice N’Chains, Diamond Lie o Gypsy Rose y a partir de ahí formaron el embrión de AIC. Layne Staley, Jerry Cantrell, Sean Kinney y Mike Starr acabaron cuajando un sonido personal inimitable, lo cual no quita que en sus primeras demos mostraran cuán rockeros de pro eran: en esas cintas del ’87 y ’88 “I can’t have you blues” tenía un poco de Poison, “Whatcha gonna do” otro poco de Guns N’Roses e incluso ensayaban versiones de Hanoi Rocks. El año 1990 marca la partida hacia una carrera frenética: aparece el debut discográfico de la formación, “Facelift”; graban un vídeo en directo en el Moore Theater de su Seattle natal; “Man in the box” provoca sus efectos en la MTV americana; son nominados a los Grammy por primera vez (luego vendrían más y el resultado sería el mismo, es decir, irse con las manos vacías de tan “prestigioso” evento); se embarcan en el tramo yankee del Clash of the Titans (en Europa Suicidal Tendencies ocuparon su plaza)… Casi sin respiro se metieron a grabar una serie de temas con la idea de que alguno de ellos apareciera en la película “Singles”. “Would?” se llevaría el gato al agua, pero por el camino quedarían piezas que no dudaron en publicar en un EP titulado “SAP”. Además de conformar lo que sería el futuro material de “Dirt”, las canciones de “SAP” contaron con amigos de la banda como Chris Cornell, que cedería sus extraordinarios agudos en “Right turn”. Una vez finalizado este periodo, se ponen manos a la obra con su segundo larga duración. Dave Jerden se pone detrás de la mesa de mezclas y produce el álbum. La amalgama de sentimientos que invade la vida del cuarteto hace el resto: inspiración, emotividad y honestidad en carne viva. “Dirt” sale al mercado en abril de 1992 y la primera parte del tour consiste en abrir para Ozzy Osbourne por tierra patria, con el desafortunado añadido que supuso un accidente de Layne que le obliga a actuar en las condiciones más curiosas como silla de ruedas, sentado en un sofá (¿?), etc. A continuación vendría el Lollapalooza, del que fueron cabezas de cartel compartiendo escenario con Tool y Rage Against the Machine entre otros. Por aquel entonces, Mike Starr había abandonado el grupo, siendo reemplazado en plena gira europea por el bajista de Ozzy en “No more tears”, Mike Inez. De este modo, el círculo de “Dirt” tocaba a su fin y en 1994 se había convertido en doble platino, corroborando el éxito y la reputación logrados.

El álbum contiene los tópicos que enarbolaron la generación grunge, es decir, explora sentimientos oscuros que rompen con la filosofía angelina de “sexo, drogas y rock’n’roll”. Las letras hablan del miedo a la muerte, secuelas de guerra, relaciones turbulentas o drogas, pero desde un punto de vista tan cruel y honesto que muestra la desolación de alguien realmente enganchado y enfermo. En fin, que en palabras de AIC difícilmente se le hace a cualquiera un tema divertido como nos habían contado siempre. Así, esa dimensión humana fue una constante en los grupos de los primeros años noventa, tratando de enterrar la figura del “rock star” a toda costa y aún a sabiendas de que gente como el mismo Staley, Vedder o Cobain eran idolatrados por sus fans.

Gran parte de la magia de “Dirt” reside en el contraste que hay en las composiciones, capaces del pasaje más triste, desesperado o hipnotizante y el optimismo y la gloria absoluta. Las notas de Jerry Cantrell se inventan una gama de riffs eclécticos y alucinógenos imposibles de imaginar. Sumada a éstos, la sinergia que resulta de las voces de Staley y Cantrell, ya de por sí dos buenos vocalistas, introduce al oyente en una espiral de sensaciones surrealistas. Hablar de las voces de esta pareja son palabras mayores ya que posiblemente sea de lo mejor que dio la década pasada, junto a Mike Patton y Mr. Cornell. Esa facilidad para pasar de un estado de ánimo a otro se aprecia sobre todo en los estribillos, los cuales esconden la sensación de euforia que te acaban dejando los temas. “Junkhead”, por ejemplo, que a primera vista pudiera parecer insípida, rompe el ritmo monótono y cansino de sus estrofas centrales en un estribillo melódico imprevisible que la hace grandiosa. “Them bones”, “God smack” y “Angry chair” repiten esa misma virtud. “Sickman”, la más cañera del disco, y “Dirt”, por su lado, tienen un punto más caótico y paranoico en comparación con las anteriores. Lo mismo se puede decir de “Hate to feel”, lenta y heavy en una adaptación personal del estilo de Black Sabbath. Pero es en las piezas tranquilas donde se lucen verdaderamente. “Rooster” pone la carne de gallina. La letra relata las cicatrices de los veteranos de guerra. Jerry Cantrell limaba asperezas con su padre dedicándole esta canción estremecedora y autobiográfica asociada al episodio de Vietnam. “Down in a hole” no se queda atrás y es la otra joya que Cantrell reservó para este álbum. Contagia depresión y tristeza como pocas, pero es una gozada meterse de lleno en ella para llegar a sentirse uno el tipo más desgraciado del mundo (“down in a hole, feeling so small…”).

“Rain when I die” y “Would?” aportaban un toque más llevadero y accesible, sin perder la melodía en ningún instante y emocionando como cualquier otra, aunque con intención de llegar al gran público (lo cual no es criticable si recordamos que “Jar of flies” fue un EP superventas y los “No excuses” y “I stay away” sonaban increíblemente bien). “Dam that river” introduce una pizca de hard rock fresco que recicla los claroscuros y la mezcla de estados que expresa el trabajo. Para anécdota, “Iron gland”, que es un cúmulo de gritos de ultratumba y guitarra de fondo en el que Tom Araya tiene una mínima aparición estelar.

Es una lástima que la banda diera carpetazo a su carrera tras “Alice in chains”, su último y más “enfermizo” trabajo. Un icono de la escena grungie de Seattle, un grupo de rock que ha escrito una página importante en la música de los noventa… Una cosa u otra, no cabe duda de que Alice In Chains se han hecho más grandes con el paso de los años. Que regresen depende exclusivamente de la salud de Layne Staley, que vive apartado en continua rehabilitación para tratar su adicción a las drogas. Real y deliciosamente miserable como la vida misma, al igual que la música de los Chains.

J. A. Puerta

(Publicado originalmente en THE SENTINEL WEB MAG durante el primer lustro de la era 2000)

flyersentinel2

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s