Slayer – Seasons In The Abyss (1990)

91JXveYk7AL__SL1500_

A la hora de hablar tanto de la cosecha discográfica de la banda en particular como de los más claros exponentes del thrash metal en general, “Reign In Blood” siempre se ha considerado como un episodio ineludible, un auténtico punto de inflexión en el género y espejo inevitable de generaciones posteriores. Y si bien es cierto que marcó un antes y un después en lo que a música cafre se refiere, batiendo todos los récords de velocidad y agresividad establecidos hasta la fecha (el propio Kerry King ha confesado en alguna ocasión que no se puede tocar ese material sin calentar debidamente), tampoco puede decirse que brillase compositivamente hablando.

Fue precisamente por eso que “South Of Heaven” ralentizó los tiempos, sin duda el trabajo más ‘heavy’ de la banda, para demostrar a la audiencia que Slayer no sólo era música ejecutada a mil por hora. Fue sin duda un gran paso hacia la madurez del grupo, que para el que suscribe vio su culminación en “Seasons In The Abyss”, toda una demostración de cómo hacer música brutal sin perder el norte y controlando en todo momento los tiempos. Una auténtica maquinaria de engranaje perfecto y rubricada nuevamente por la producción de Rick Rubin, que sin duda fue una pieza clave a la hora de dotar de mayor personalidad y precisión al sonido del grupo.

Si hay una palabra que pueda definir tanto la música de Slayer como sus shows en directo esa es ‘caos’. Es más, desde las ilustraciones de los discos (sirva ésta de muestra) hasta la temática de las letras, pasando por la indumentaria de los músicos mismamente, todo se presta a confusión, pero de una manera consciente, algo de lo que siempre ha alardeado Tom Araya (voz, bajo). Nazismo, Satanismo, Violencia… se les ha acusado de apología de todo, cuando en realidad son meros narradores de historias en tercera persona única y exclusivamente con la intención de provocar (o al menos eso dicen), y desde luego lo consiguen.

Basta pulsar play para encontrarnos de golpe y porrazo con todos y cada uno de los ingredientes marca de la casa: “War Ensemble” aglutina riffs incendiarios cortesía del dúo Hanneman/King por doquier, esos solos disonantes tan característicos que acentúan más si cabe el caos, una apisonadora en forma de batería perfectamente conducida por el maestro Dave Lombardo, todo un erudito de su instrumento, y un Tom Araya que además de destripar su bajo lo hace también de sus cuerdas vocales, a voz en grito y sin el socorrido recurso de las guturales. La letra, como de costumbre, levanta la polémica por su contenido belicista, sobre todo después de salir a la luz que sirvió de sintonía para los soldados americanos en el conflicto del Golfo Pérsico. ¿Otra leyenda urbana?

Si piezas como “Hallowed Point”, “Temptation” (qué final!) o “Born Of Fire” recuerdan a su pasado más speedico, los medios tiempos de “Blood Red”, “Spirit In Black” o “Skeletons Of Society” presumen de mayor pausa y de riffs descomunales, ganando sobre todo en intensidad. Brillan especialmente la ralentizada “Expendable Youth”, de estribillo quedón y conflictivo (para variar), la polémica “Dead Skin Mask”, basada en la historia del famoso asesino en serie Ed Gein, que elaboraba máscaras con la piel de sus víctimas (y que posteriormente daría su juego en films como “El Silencio de los Corderos”), con unos dibujos de guitarras tan inquietantes como la propia letra (“dance with the dead in my dreams, listen to their hollow screams, the death have taken my soul, temptation lost all control”), o la apocalíptica “Seasons In The Abyss”, con ese mítico in crescendo perfectamente canalizado y con unos redobles por parte de mr. Lombardo de antología, que cierra apoteósicamente el plástico.

Por cierto, si tras la pertinente escucha crees que todo eso no es reproducible en concierto sólo tienes que seguir con “Decade Of Aggression”, la plasmación en (doble) directo de que brutalidad y precisión no son necesariamente incompatibles.

Podríamos estar hablando horas y horas de Slayer, tanto por lo que han significado algunos de sus discos para la evolución del metal más extremo (que se lo pregunten a Dissection, Cradle Of Filth, Hypocrisy, At The Gates o In Flames, por citar alguno) como por lo que sigue suponiendo una actuación suya en directo (lo máximo, simplemente). Pero tampoco es cuestión de aburrir, así que si eres de los que se los ha estado perdiendo hasta este preciso instante ya sabes lo que toca. ¿Preparado para la banda más agresiva de todos los tiempos?

Bubba

(Publicado originalmente en THE SENTINEL WEB MAG durante el primer lustro de la era 2000)

flyersentinel2

Anuncios

Mayhem – De Mysteriis Dom Sathanas (1994)

folder2

Corrían finales del año 1992 y principios del año 1993 cuando los dos grandes estandartes del Black Metal noruego, Count Grishnackh y Euronymous, se ponían manos a la obra para realizar el ALBUM de Mayhem. Mucho tiempo de grabación y gran preparación, pero los dos grandes egos chocaron, llegando a ocasionar incluso el asesinato de uno por parte del otro (cosas de la historia del Inner Circle noruego), esto es, el fundador de la banda, Euronymous, asesinado a cuchillazos por parte de Count Grishnackh (Burzum). El disco, ahí medio grabado y sin ser editado. Batallas legales miles. El máster del disco estaba en poder de la familia de Euronymous, y ellos ni por asomo querían que el asesino de su hijo apareciera en él, así que encargaron a Hellhammer (batería) que grabara él mismo las partes de bajo, pero éste ni corto ni perezoso no lo hizo, mintió a la familia y a posteriori el disco fue editado tal y como fue grabado en un principio, es decir, con la formación siguiente: Euronymous (guitarra), Hellhammer (batería), Attila Csihar (voces) y Count Grishnackh (bajo).

Se llevaba esperando más de 5 años un disco de Mayhem, anterior a este disco poco material oficial tenían: una demo titulada “Deathcrush” (después editada como Mini por el mismo sello que editó este disco), “Pure Fucking Armageddon”, un split CD compartido con Thou Salt Suffer y varios directos semioficiales editados por sellos pequeños, así que la expectación entre la escena Black Metal de la época era realmente espectacular.

Y el disco cumplió todas las expectativas. Finalmente editado por el sello DSP/Voices Of Wonder, contenía 8 impresionantes temas de Black Metal. Mis amigos cercanos saben lo que representa este álbum para mí y lo que he llegado a alucinar con este disco. Me faltarán elogios para él.

Hablando sobre los temas, el disco comienza con quizá los dos temas más representativos de la carrera de Mayhem, que son “Funeral Fog” y “Freezing Moon”. El primero de ellos tiene una explosión de inicio que da paso a un riff de Euronymous (RIP) que lo tengo marcado para el resto de mi vida. Es un tema quizá de los más rápidos de la banda, donde aparte de los riffs de Euronymous (sencillos, simples, efectivos) destaca la voz Attila, un vocalista de Black Metal que nada tiene que ver con los estereotipos de cantantes que rondan por el género (ya sabéis, gritos miles); Attila en este disco demuestra mucha variedad de voz dentro del estilo, sabiendo llevar la misma desde terrenos muy oscuros hasta chillidos de histeria pura. Muchos cantantes actuales (léase Dani de Cradle Of Filth o Shagrath de Dimmu Borgir) deberían echar un vistazo atrás y escuchar bien este disco.

Sobre “Freezing Moon” mucha gente comenta que se trata del tema más aburrido de la carrera de Mayhem, pero no estoy de acuerdo; es un tema en el cual Mayhem mezcla toda su “sustancia”, es decir, mezcla todos sus riffs endemoniados con pasajes lentos, donde Attila se sale con su voz tenebrosa, misteriosa, oscura… qué gran tema! De los 3 siguientes temas, “Cursed In Eternity”, “Pagan Tears”, “Life Eternal”, destacaría sobre todo este último, con un inicio parecido al del inicial “Funeral Fog”, dando paso a unos riffs a medio tiempo, donde el bajo de Count (no Hellhammer, jeje) se escucha muchas veces por encima de las guitarras (sí señores sí, un bajo escuchándose en el Black Metal, y de qué manera!). Los temas de Mayhem tienen una estructura bastante similar entre sí, pero ello no conlleva el aburrimiento ni mucho menos, el buen hacer de sus miembros propicia unos temas directos, impactantes, rápidos, oscuros… como así lo demuestran temas como “From The Dark Past”, “Buried By Time And Dust” y el tema título “De Mysteriis Dom Sathanas”, con el que acaban el disco de una manera apocalíptica, con unas voces de Attila que raramente encontrarás en un disco de Black Metal y con un Hellhammer realmente brutal detrás de la batería. Sobre este batería comentar que es una verdadera máquina tras los parches. Llamado en su época el Dave Lombardo del Black Metal, en este disco demuestra quién es el mejor batería de una banda de Black, ampliamente también demostrado en otros proyectos menos Metal, tal como Arcturus (una banda mucha más atmosférica…), donde era y sigue siendo el principal compositor.

Sobre el sonido del disco, comentar que es excelente, con un sonido de guitarras limpio, compacto y donde cada instrumento está donde tiene que estar, grabado en los estudios “The Grieg Memorial Hall” y mezclado por la misma banda (Hellhammer & Euronymous).

Concluyendo, un disco que marcó lo que es el Black Metal, y sinceramente, un disco irrepetible para mí, ni siquiera ellos mismos llevarán a cabo algo igual, pues ahora el estilo de la banda ha cambiado muchísimo. Hellhammer, único miembro que actualmente sigue en la banda (Euronymous muerto, Count Grishnackh encarcelado por la muerte del anterior y otros hechos acaecidos –asesinatos varios, iglesias quemadas…- y Attila en bandas fuera del Black Metal), ha llevado la banda hacia otros terrenos más melódicos con los discos “Gran Declaration Of War” y el mini “Wolf’s Lair Abyss”, pero bueno, tendremos “De Mysteriis Dom Sathanas” para el resto de nuestras vidas… y en mi colección uno de los puestos más altos.

Mantas

(Publicado originalmente en THE SENTINEL WEB MAG durante el primer lustro de la era 2000)

flyersentinel2