The Cult of Mercy: a realistic re-view of a dream

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THE SISTERS OF MERCY: Sin compasión – Sábado 8 de abril de 2006, sala Razzmatazz (Barcelona)

Son varias las acepciones que se pueden extrapolar del verbo engañar a lo que fue la actuación de los Sisters en la catalana sala Razzmatazz, véase mentir, trampear, abusar de, timar y similares, pero hay una de ellas que desde luego no tuvo lugar, al menos en nuestro caso, y esa es defraudar. Y decimos esto porque si bien la esperanza es lo último que se pierde, o al menos eso dicen por ahí, nuestra fe en el directo de las monjitas más bien brillaba por su ausencia, valga la redundancia, y es que también es muy buen dicho el de cuando el río suena…

Refranes y florituras aparte, lo que también estaba claro era que había que testear tal hecho por uno mismo, el del directo nefasto digo, y no vivir con la eterna duda de si nos estaríamos perdiendo algo. Y bien, realizado el test de manera totalmente empírica y en cierta medida etílica, lo cual nos da todavía más la razón –se supone que la euforia alcohólica ayuda, ¿no?-, podemos afirmar sin tapujos y de manera rotunda que The Sisters of Mercy en vivo y en directo son una-putamierda. Con perdón de la expresión, eso sí.

De todos es sabido que nuestro querido Doktor Avalanche, batería del grupo, no es otra cosa que eso mismo, una máquina –aquí sí colaría la eterna confusión con el término baterista-, hecho que queda corroborado de forma fehaciente al aparecer el grupo en el escenario, aunque el desmesurado empeño por ahumar el mismo de veras dificulta tal comprobación. Pero si a ello le empezamos a sumar la aportación de dos guitarristas tan faltos de gracia en las tablas como de carisma, la ausencia de un bajista que dote de cuerpo al conjunto, y lo que es peor, un lamentable estado vocal de mr. Andrew Eldritch de la mano de un sonido sobrecargado y megasampleado, el resultado se me antoja de mírame y no me toques, o mejor dicho, de mírame y no me escuches.

Y es que de nada sirve que suenen «Alice», «Ribbons», «Dominion/Mother Russia», «First And Last And Always» o el mítico «Temple Of Love», que me los descubriera allá por los tiempos del bachiller, si hay que esperar hasta el estribillo para saber de qué demonios se trata. Se puede ser arrogante e ir de sobrao, en algunos casos hasta se debe, pero siempre con algo detrás que apoye, que si no se nos derrumba el chiringuito. En ese sentido el tiempo ha dado la razón a Wayne Hussey y sus The Mission, que pese a no mantener ese ‘aura’ de culto de la banda que le vio marchar, siguen ofreciendo conciertos más que dignos y al menos dan sensación de grupo, cosa que huelga en todos los aspectos en estas hermanas graciosas.

A la postre, por medio de traductora y cigarro en mano, Eldritch aseguraba al personal volver de gratis a la ciudad condal para remediar tanto mal, imagino que por el abucheo generalizado y enfervorecido del personal. A nosotros nos la vas a dar.

Bubba

Discografía:

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«First And Last And Always» (1985)

El clásico por antonomasia, de aquí ha bebido hasta el que no tiene boca. Los himnos se suceden uno detrás de otro («Black Planet», «Walk Away», «No Time To Cry» y así sucesivamente), y la producción, lejos de ser ni tan siquiera correcta, ha llegado a ser parte de su atractivo. A todo esto, cómo se nota la mano de Wayne Hussey. A partir de aquí ya nada sería igual.

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«Floodland» (1987)

Más oscuro que oscuro, como diría alguno. La portada ya avisa, y al pulsar play te das cuenta de que el contenido se corresponde fielmente con el continente. Se mejora la producción con respecto al primero, se introduce colaboración femenina en los coros, y nos vuelven a dejar otros cuantos clásicos para la posteridad («Dominion/Mother Russia», «Lucretia», «This Corrosion», «Colours»). Buen interludio.

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«Vision Thing» (1990)

El álbum pop-rockero, y a la postre el definitivo, eso es a lo que yo llamo lucidez escueta. Por primera y última vez dan la sensación de banda, y de igual forma gozan de una producción en condiciones. Desde el arranque frenético de «Vision Thing» hasta la calidez de «I Was Wrong» no hay desperdicio que valga, así que los ocho cortes de los que goza el plástico de un tirón. Algunos nos pasamos media década de los 90 tirando de él.

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«Some Girls Wander By Mistake» (1992)

Antes de «First…» también hubo vida, y se refleja en este recopilatorio de singles y caras b, que comprende el período 1980-83. ¿Necesario? Por supuesto, ahí están cortes como «Alice», los covers de Stooges y Stones «1969» y «Gimme Shelter» respectivamente, o la versión extendida del clásico «Temple Of Love», amén de otro puñado de cortes indies que hay que tener.

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«A Slight Case Of Overbombing» (1993)

‘Greatest Hits’ válido tanto para no iniciados como para completistas, ya que en él se registran por un lado los temas más representativos del grupo, y por otro algo nuevo («Under The Gun»), algo viejo («Body And Soul») y algo rehecho («Temple Of Love (1992)»). Fue bonito mientras duró.

Y esto es básicamente lo que abarca la carrera discográfica del grupo que tomó prestado el nombre de una pieza de Leonard Cohen (bueno, en realidad fue algo más). Puede que sus directos sean de lo peor que te puedas encontrar encima de un escenario, pero sus trabajos siguen siendo a día de hoy gloria bendita y fiel espejo de generaciones pasadas, presentes y futuras. Al césar lo que es del césar.

Bubba

THE CULT + DIAMOND DOGS – Sábado 3 de junio de 2006, Estadio Foietes (Benidorm)

Sin apenas tiempo para recuperarnos del concierto de King Diamond en Madrid de hacía unos días (más bien horas), regresábamos a casa para presenciar un plato fuerte, como si hablar de Benidorm fuese sinónimo de rock de unos años hacia acá. Nada más lejos de la realidad en términos cotidianos, más teniendo en cuenta que la nula previsión de asistencia y ampliación de gira de los británicos llevaron a quien quiera que fuese el irresponsable a repartir a última hora y gratuitamente entradas entre los comercios locales para tratar de paliar la pobre venta de entradas. En fin, aparcando asuntos intervencionistas de lavado de cara y centrándonos en el concierto en sí, la noche nos deparó unas cuantas contradicciones curiosas.

En primer lugar, el set list, sin diferencias notables (aunque levemente recortado) respecto del que vienen interpretando en este tour, del que llama la atención el protagonismo de «Love» y «Electric», antagónicos en sonido y estilo, el pre y el post respectivamente. Evidentemente, las controversias de antaño están más que enterradas dos décadas después (a día de hoy el currículum de la banda acalla lo que se ponga por delante) y todos por igual convirtieron cada uno de los himnos que cayeron aquella noche en una celebración.

thecult4Por otro lado, las figuras principales y la lucha de egos que mantuvieron encima de las tablas. Duffy ganó la partida con diferencia. De pose eterna, pletórico y liderando en primer plano cuando tuvo oportunidad por delante de su compañero de fatigas, retuvo toda la presencia escénica y él fue el alma de The Cult. Astbury continua siendo el mismo tipo hiperactivo que menea el micrófono a placer, baila y es capaz de convertir algo ordinario como escupir al aire en todo un acto de clase rockera. Sin embargo, más de uno nos quedamos de piedra cuando lo vimos aparecer ataviado con una sudadera de deporte violeta, la mano vendada y un pañuelo en la cabeza, lo que unido a ese aspecto desaliñado que lucía (barbudo y barrigudo), obligaba a preguntarse: ¿dónde estaba el Astbury espejo del hard rock más sobrio y elegante de los ochenta, o el más reciente, comedido retrato de Jim Morrison? La cuestión de indumentaria hubiese quedado en una simple anécdota si al menos hubiese cumplido con el apartado vocal, pero a veces (el noventa por ciento) era un quiero y no puedo y otras un puedo y no quiero (en «The phoenix» resurgió de sus propias cenizas, nunca mejor dicho).

De los secundarios Tempesta se llevó la palma, aunque a todas luces estaba fuera de lugar. El espectáculo que nos brindó, a base de jugar a destrozar su kit a mamporrazos, suponía un mero pasatiempo para el ex – White Zombie, y triste fue el tener que aguantar el dichoso comentario de turno acerca del paradero de Matt Sorum (si supiera el pobre que repentinamente le han cambiado el nombre por el de «ese que estuvo en Guns’n’Roses»).

Hasta las anécdotas, tan espontáneas a simple vista que nadie lo hubiese percibido, ya estaban pensadas de antemano. Así, el número del balón de fútbol firmado y pateado por Billy Duffy, con el consiguiente cachondeo de Ian Astbury, que presentó al guitarrista en plan speaker (‘Ladies and gentlemen, Mr. David Beckham!’’), lo vienen repitiendo de show en show.

Para el final se quedan los primeros, por contradictorio que parezca de nuevo, ya que el concierto de Diamond Dogs, supuestos teloneros, fue de absolutos cabezas de cartel por tiempo, tablas y ritmo. De menos a más, los escandinavos se mostraron exquisitos y consecuentes, con Sulo mandando como el mejor Chris Robinson y sorprendiéndonos a los que íbamos puestos con lo mínimo («Black river road»).

THE CULT – Domingo 27 de septiembre de 2009, Tinglado 2, Valencia

The Cult borraron el escepticismo con el que afrontaba un servidor el concierto y el tour en sí, porque ni la idea de resucitar un trabajo de 1985 como excusa para girar me parecía coherente (tanto aniversario, reedición, celebración u homenaje de tal o cual disco empieza a cansar y aburrir soberanamente) ni el estado en el que se presentaría nuestro querido Astbury era fiable visto lo visto en su anterior visita. Sin embargo, resultó una experiencia no sólo gratificante, sino intensa como pocas. El cantante, casi irreconocible por ese look de hell angel (barba espesa y bastantes kilos de más), desenchufó voluntariamente su modo entertainer y se entregó de lleno a los temas ojos cerrados y aferrado al micrófono (sobre todo en el primer tramo), desprendiendo un feeling que valió por todo gesto, pose y demás parafernalia que gastara en 2006 tratando de ocultar sus deficiencias. Aunque ya nadie espera que cante un solo verso sin entrecortar las palabras, cumplió. El bajista Chris Wyse se mostró muy participativo y compensó con su energía el misticismo estático de Astbury.  Poco que decir de un Duffy que es la viva imagen del rock y que encima del escenario parece haber firmado un pacto con el diablo. Como si no pasara el tiempo, vaya.

Volviendo al concierto, hoy en día “Love” es la mejor apuesta que pueden realizar en directo si se trata de experimentos de estas características (“Electric” sigue formando parte del repertorio en un alto porcentaje y tanto “Sonic temple” como “Beyond good and evil” son demasiado exigentes vocalmente hablando para un Ian obligado a dosificar esfuerzos). Ayudados en su interpretación por un telón de fondo sobre el que se proyectaban imágenes variopintas, canciones como “Revolution” o “Black angel” alcanzaron un clímax irreproducible en estudio y por ende en nuestro cómodo equipo de música en casa. “Rain” y “She sells sanctuary” son reclamo fácil per se al tratarse de las representantes naturales del álbum en cuestión y la respuesta que provocaron fue inmediata. Uno de los highlights de la noche. Más especiales resultaron “Big neon glittler” y “Hollow man” como delicatessen para paladares gustosos de su época gótica (aunque ya puestos podían haber incluido “Little face”, pero los bonus no contaban).

Clausurada la primera parte y consumados los minutos de descanso necesarios, atacaron un best of reducido por las circunstancias donde el trío acedeciano “Electric ocean” / “Wild flower” / “Love removal machine” ganó por goleada. Ni “Sun king” ni “Fire woman” estuvieron al nivel de intensidad del resto, pese a lo fieles que sonaron a sus respectivas originales, y quizá supusieron el único punto flojo del show. El momento de lucimiento de la base rítmica Wyse/Tempesta se produjo con “Dirty little rockstar”, única pieza de “Born into this” en el repertorio. Brutal fue “Rise”, temazo que clavaron aunque apenas coreada. O la gente se estaba tomando un respiro o había mucho nostálgico retirado sin idea de lo engendrado por los británicos en diez años. Una pena en todo caso.

La conexión público-grupo fue absoluta hasta el extremo de que, ante la insistencia para que regresaran a las tablas, salieron por segunda vez saltándose el planning y regalándonos un “Lil’ devil” grandioso.

Al final todos contentos y con sensación de haber vengado el sabor agridulce que dejaron hace tres años.

J. A. Puerta

Discografía:

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«Dreamtime» (1984)

Obviando lo que fue el embrión de The Cult, Death Cult, lo que es innegable es que, o bien el feto ya tenía los rasgos muy marcados, o el recién nacido estaba aún por definir. De una manera o de otra, «Dreamtime», aun en tierra de nadie (bueno sí, la de los góticos), se presenta al gran público con un sonido un tanto frágil (a conciencia, por supuesto) y con una colección de canciones indestructibles. Pese a que para algunos parezca nunca haber existido, empezando por el propio grupo, para servidor ahora está más vigente que nunca. Embriagador.

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«Love» (1985)

Entre dos tierras, como dirían algunos, ni rock gótico ni hard rock, «Love» vuelve a pegar una buena zancada hacia delante, más acusada incluso que su debut con respecto al pasado. Además de una producción más sólida, el nuevo plástico goza de mayor variedad y colorido, y desde luego vaticina lo que será el futuro. Comienzan los temas antológicos («Rain», «She Sells Sanctuary»), a la vez que empiezan a acudir fans de todas partes y a fraguarse la leyenda. Perdón, el culto.

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«Electric» (1987)

Jamás podremos saber lo que hubiera sucedido de haberse editado con la producción inicial, pero lo que sí es obvio es que, gracias a la zarpa de Rick Rubin -que en un principio sólo iba a arreglar un poco aquí y allá-, el paso esta vez se convirtió en salto, situándolos de lleno en el mainstream del rock duro. Se reduce en matices, sensibilidad y colorido, y se gana en fuerza, distorsión y potencia. Así es, The Cult ya tenía su propio «Back In Black». Por cierto, el cover de «Born To Be Wild» bastante flojo, mejor el de «Start Me Up».

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«Sonic Temple» (1989)

El éxito ya está conseguido, ahora sólo hay que mantenerse. Y vaya si se mantienen, puñetazo en la mesa incluido. Como estrellas que son se permiten el lujo de invitar a otros astros (Iggy Pop, Eric Singer), hablar de algún que otro estrellado (Edie Sedgwick, musa de Warhol que murió a los 28 de un atracón de barbitúricos), de elegir productor a su antojo (ahora toca Bob Rock, con la posterior envidia de Metallica), y de parir de nuevo otro montón de clásicos («Sun King», «Fire Woman», «American Horse», «Sweet Soul Sister» y así sucesivamente). Disco obligado en cualquier colección que se precie.

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«Ceremony» (1991)

Todo lo que sube baja (que se lo digan a Pelé), pero al menos algunos lo llevan con gusto. «Ceremony» no es un mal trabajo, ni mucho menos, pero ni tiene la frescura de los dos primeros ni la contundencia y la precisión de los dos últimos, así que con eso y un bizcocho (yo me lo guiso, yo me lo como) se marcan un buen disco a secas. En fin, se permite pinchar repetidas veces «Wild Hearted Son» para compensar.

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«The Cult» (1994)

Editado en plena efervescencia grunge, crossover, new metal y demás subestilos, era de esperar que un disco de Rock a secas pasara desapercibido, como efectivamente hizo. Craso error, porque «The Cult» supera con creces lo ofrecido en «Ceremony», y contiene verdaderas gemas escondidas («Real Girl», «Sacred Life», «Saints Are Down»), aparte de las más obvias («Joy», «Star»). Los Zeppelin más acústicos y los Doors más ácidos se vuelven a dar cita en un disco tan sobrio y maduro como infravalorado, menos mal que siempre se está a tiempo de echar mano.

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«Beyond Good And Evil» (2001)

Descomunal. De nuevo con Bob Rock a los controles, Astbury, Duffy y Sorum vuelven por sus fueros, pero esta vez con más mala hostia que nunca. Si bien «Nico» y «True Believers» ponen el punto tranquilo al plástico, el resto apabulla por su cohesión, inmediatez y brutalidad, una recámara de balas descargadas de una en una. Si todavía no has tenido el placer de volarte la cabeza con semejante arsenal no sé a que leches estás esperando. Más allá del bien y del mal… está lo cojonudo.

Dejamos de lado tanto «Pure Cult – For Rockers, Ravers, Lovers and Sinners» (1993) y su reedición posterior («Pure Cult», 2000) como «Rare Cult» (2000), box-set de rarezas con representación abreviada («Best of Rare Cult»), ideales tanto para no iniciados (lo primero) como para ansiosos del grupo (lo segundo). No obstante, y evitando en lo posible ser subjetivo, nada como engullir uno detrás de otro los discos originales. Como diría el mismísimo Tony Soprano, bocatto di cardinale.

Bubba

(Publicado originalmente en el fanzine número 1 de ROCKSCALEXTRIC, diciembre 2006)

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A dangerous meeting…

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Mercyful Fate – Melissa (1983)

Olvidaos de Anton LaVey, Aleister Crowley y demás sujetos. La verdadera Biblia Satánica fue rubricada por King Diamond en 1983, con música cortesía de Hank Shermann, que circunstancialmente salió al mercado discográfico bajo el nombre de «Melissa» y venía firmada por unos tales Mercyful Fate. No sabían los padres lo que sus criaturas traían entre manos al permitir que se hicieran con una copia del vinilo en la tienda de costumbre con la paga correspondiente… Un compendio supremo de maldad condensado en poco menos de cuarenta minutos. Nada de estúpidas tesis basadas en el hedonismo, la superioridad moral y el alimento descontrolado del ego, aquí sólo hay espacio para historias de muertos vivientes necrófagos («Evil»), maldiciones milenarias («Curse of the pharaohs»), rituales blasfemos oficiados por oscuras sacerdotisas («Into the coven»), invocaciones al Maligno («At the sound of the demon bell» y «Satan’s fall»), misas negras con sacrificios humanos («Black funeral») y brujas condenadas a la hoguera («Melissa»).

Decenas de anécdotas rodean la grabación del álbum, cada cual más chocante y absurda si cabe: desde la instalación de un altar y unas luces rojas para ambientar el estudio (cosas de King Diamond, evidentemente, ya que paradójicamente a ninguno de sus compañeros le importaba lo más mínimo este tinglado tenebroso por el que eran conocidos) hasta la negativa inicial del productor, Henrik Lund, a trabajar con el grupo, escandalizado por las letras de las canciones. Tampoco se queda atrás el episodio de los espectros que cohabitaban entonces en el apartamento de King, haciendo acto de presencia en mitad de cualquier visita (James Hetfield y Lars Ulrich incluidos). El cantante afirma que este tipo de hechos paranormales, como la levitación de botellas de cerveza, se producía siempre en estado de absoluta sobriedad (qué no verían del otro modo). Incluso estuvieron a punto de colar en el tracklist una versión de «Inmigrant song» que venían ensayando (¿alguien puede imaginarse cómo hubiese sonado aquello?).

Las pistas que aparecen como bonus ya habían sido publicadas anteriormente en «The beginning» y «Return of the vampire»: la sesión del Friday Rock Show de la BBC, la demo de «Black funeral» y la cara b de ésta al editarse como single, «Black masses», pertenecientes al primero y la demo de «Curse of the pharaohs» al segundo. En cualquier caso, representa material interesante para quien no tuviera aquellos y desee conocer las versiones pre-estudio y la fuerza que desprendía la formación en vivo.

Y ya que hablamos de su directo, el DVD extra recoge un pequeño fragmento del ofrecido en el club The Dynamo de Eindhoven ‘en algún momento de la primavera de 1983’ (ni el propio King es capaz de ponerle fecha, aunque no anda desencaminado porque es del nueve de abril). Los responsables de la compañía no han debido indagar más de lo necesario porque este mismo show está disponible íntegramente en la red con una calidad superior a este oficial. No obstante, igualmente se puede apreciar esa crudeza característica de estos primitivos e inigualables Mercyful Fate, tanto en lo musical como en lo escénico/estético. Sin duda, lo impagable del documento es la opción de visionado comentada por el propio King, totalmente improvisada (a ratos se queda callado y otras veces repite cosas que había dicho poco antes) y donde se despacha a gusto con los fallos en la ejecución (le hace daño oír cómo la banda se pierde en uno de los cambios de ritmo de «Black funeral») y la parafernalia de sus seguidores (cuando ve cómo un fan de las primeras filas levanta un hueso imitando el que porta el cantante en escena, afirma orgulloso que ‘el suyo es de verdad’).

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King Diamond – Abigail (1986)

Si «Melissa» es el vademécum del mal, «Abigail» es la historia de terror por excelencia del heavy metal. Historia que no es raro oír repetida en boca de otros que en su día también esperaban a la noche, colocaban la aguja sobre «Funeral», apagaban la luz de su habitación, se tumbaban en la cama y asistían paralizados a la ceremonia regida por O’Brian para matar definitivamente a Abigail, la cual desembocaba en «Arrival», uno de los mejores arranques jamás concebidos, y sin respiro continuaban allí, con los ojos bien abiertos en medio de la penumbra, horrorizados a la par que hechizados por la abrupta aparición del Conde de La Fey, el embarazo de una Miriam ya poseída y el desenlace con la muerte de Jonathan y la aparición de los Jinetes Negros en un final apoteósico. Bueno, en realidad había que levantarse a cambiar la cara del disco una vez finalizaba «The 7th day of July 1777» y uno debía recurrir a la imaginación, más ávida en aquellos días, cuando la barrera, más infranqueable, del idioma no le permitía averiguar ciertos pormenores. En todo caso, funcionaba de maravilla.

Para su andadura en solitario, King Diamond tuvo en Andy LaRocque a su mano derecha y alter ego de Hank Shermann. Sin embargo, en «Abigail» las tareas compositivas recayeron en un alto porcentaje sobre King, que por supuesto firmó los textos. Lo cierto es que impacta la capacidad del danés para, en apenas tres años, darle un vuelco tan radical a su estilo. Ahora los falsetes y los reverbs inundaban las estrofas, secundados por algunas voces guturales según lo requiriese la interpretación, los solos de LaRocque y Denner se alternaban continuamente, el esquema clásico sobre el que se construían los temas se rompía en favor de una estructura adaptada al desarrollo de la acción narrativa, dando lugar a innumerables cambios de ritmo y riffs (más sofisticados y coetáneos que los de Mercyful Fate), y la contundencia de Mikkey Dee aportaba un plus de potencia.

Si bien los extras de audio son más bien escasos (el único que merece la pena es «Shrine», cara b de «The family ghost», ya que las tres remezclas son mero relleno), no puede decirse lo mismo de los de video. Incluye los clips de «The family ghost», «Welcome home» y «Sleepless nights», que ponen de relieve la prosperidad que vivió la banda a raíz del éxito de «Abigail». Y por si fuera poco, registra siete temas del concierto grabado en Gotemburgo (Suecia) durante la gira de presentación del álbum. Al interés intrínseco del material, se une el llamativo protagonismo de Michael Moon, el guitarrista reemplazo de Michael Denner, que abandonó la formación antes de dar comienzo el tour. Echando mano del manual de poses del guitar hero de los ochenta, eclipsa por instantes al mismísimo LaRoque y busca sin cesar la complicidad con su jefe. Poco sabía entonces de lo efímera que sería su estancia, que siquiera alcanzó la grabación de «Them».

J. A. Puerta

(Publicado originalmente en el fanzine número 1 de ROCKSCALEXTRIC, diciembre 2006)

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ENTREVISTA A JOAN LONER (LOU)

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Había ganas de interrogar al hombre entre bastidores, al eterno observador de Beniyork y testigo directo de todo lo acontecido en esta zona levantina tocante al Rock prácticamente desde sus inicios. Vamos sin más dilación con la entrevista…

 HR: Cuéntanos un poco para comenzar quién es Lou, a qué dedica su tiempo y cómo y cuándo llega a este mundo del Rock y sus derivados…

¿Quién soy? Un insecto entre la multitud.

¿A qué dedico mi tiempo? A agonizar.

El rock me penetró al ver por casualidad un programa de la televisión alemana, “Beat Club”, que en nuestro país pasaba la única que había por entonces, allá por 1974 ó 1975, poniendo la voz en off el Ramón Trecet (joder, parecía el Jiménez del Oso). En aquel programa “algo” me deslumbró y un extraño espíritu se introdujo en mí, con una actuación de Marc Bolan.

Los 70’s, una buena época para ser adolescente, en mi caso además gozándola en Benidorm y sus casi 4 meses de vacaciones, desbarrando con la pandilla de verano a ritmo de puro glam, horteras, macarras y lluvía de pús por el puto acné (la pomada Clerasil era una puta mierda), o aquellas sesiones con la pandilla ya de invierno triturando vinilo en casa de un colega y pasándonos ansiosamente los auriculares para escuchar el Made in Japan de los Deep Purple o el primero de los Bad CO, entre otros muchos; por entonces lo podías escuchar casi todo, no como ahora que la música y las bandas han aumentado hasta el infinito.

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Heavys y sinfónicos, drogas de calidad y baratas –la portada del primer LP de los Veneno era realmente eso ¡y por un talego!-, la llegada del Travolta y el punk enkulando…

La pandilla del invierno eramos 4 chavales y esperábamos el fin de semana para irnos con un par de discos debajo del brazo para alguna discoteca y suplicar al dj que nos pusiera el Voodoo Chile del Hendrix o el Highway Star de los Purple… y cuando le lográbamos convencer y comenzaba la canción la peña abandonaba la pista –hasta ese momento llena- y nosotros 4 salíamos a ella e invisiblemente enchufábamos nuestros hipotéticos instrumentos a las columnas de la pista que hacían de no menos camuflados amplis (sí, chaval, como el Quijote y los molinos de viento, pa’partirse la polla) y dábamos lo mejor de nosotros con aquel endiablado poderío sónico… Terminaba la canción, recuperábamos los discos, la pista de baile se volvía a llenar y nosotros nos íbamos al parque a fumarnos unos mais y a celebrar nuestro éxito.

Y jugando, jugando, aquello derivó en pillar un local de ensayo y junto a otros dos colegas de Benidorm con bastante más experiencia musical, montarse una banda donde el menda lerenda iba a ser en un principio el bajista pero que por cobardía lo cambió por una puta máquina de escribir. Aquella banda se llamó Akra Leuka y precisamente en su debut –diciembre de 1976 en la discoteca Tito´s de Benidorm- debuté en vivo y en directo como “cronista de suzesos musikales” haciéndoles un amago de entrevista para un periódico local, que me hizo envalentonarme (bueno, ayudado por mis asiduos chutes de vinilo que me daba, especialmente con el “Rock and Roll Animal” de Lou Reed y el “After golden rush” de Neil Young) y escribir más adelante un par de croniquillas que me publicaron en el Disco Express hablando de las actuaciones que habían dado en la ciudad Triana y Ramoncín & WC y un festival rock en la plaza de toros.

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Y ahí quedó la cosa, dándome chutes y chutes de vinilo, acudiendo a todos los conciertos que podía, hasta trasladarme a Alicante para pisar la Universidad e intentar ser una persona de provecho.

Sería en el otoño de 1977 cuando entré en un Colegio Mayor donde coincidí con ¡el Gillan!, mi amigo del alma de Benidorm y cantante de Akra Leuka. Allí nos bautizamos, compartíamos pasillo y además puerta con puerta: Al llegar a nuestro destino nos miramos y no sé quien de los dos lo dijo: “!qué, hacemos saber que hemos llegado!”. Cogimos un aparato de esos de letraset –o como cojones se llamase- con los que podías hacer cartelitos y cuando íbamos a decidir qué nombre pegar en nuestras respectivas puertas, no lo dudamos, el Gillan por el cantante de los Deep Purple (vaya versión se hacía con los Akra Leuka del “Child in time”), y yo Lou, por el gran chapero de Manhattan.

Pasaron unos meses, creo que ya era por primavera, y por fin me había mentalizado que tenía que ponerme ya de una puta vez a ser universitario y… estudiar. Me preparé la típica mesa gigante de madera, coloqué bien el flexo con luz azul, los bolígrafos, abrí el primer libro de derecho civil y justo cuando me voy a meter en faena, se abre de golpe la puerta de mi habitación y entra el Gillan casi gritando y a toda hostia: ¡¿te vienes?! Hay un festival de rock en la cárcel de José Antonio!!!

Y ahí, creo, que el destino me empujó a coger el camino que me tenía preparado. Tras unos segundos pensándomelo, me levanté como un resorte, apagué el flexo y me fui con el Gillan calles abajo…

Podría decirse –bueno, así al menos lo escribí en un artículo meses después en una crónica sobre Mediterráneo, que acababa de sacar el LP “Tabarca”, y que salió publicada en el periódico Información de Alicante, donde ya me habían “fichado” (imagino que no habían encontrado a nadie mejor ni tan barato)- que aquella noche marcó otra fecha fundamental en la historia del rock alicantino.

En el patio de la cárcel de José Antonio Primo de Rivera habían montado un escenario con dos baterías y diversas bandas de la ciudad; prácticamente debutaron mientras en las paredes de la cárcel se proyectaban películas en blanco y negro, como una de Tarzán marcha atrás.

Para resumir (aunque queden cosas en el tintero, como los iniciáticos y rompedores tiempos del pub Camel y el grupo Los Yous de Benidorm, las matinales en la discoteca Il Paradiso de la Albufera de Alicante, la explosión de la nueva ola alikantina…), estuve escribiendo una página musical semanal en el Diario Información desde noviembre de 1979 y enero-febrero 1984…. Y luego, harto de todo, harto de mí, me puse a hacer fanzines y relatos cortos, y tiempo después aquí estoy, tras otros huracanes, terremotos y apocalipsis, contestando a esta entrevista de los kids de Hot-Rockin. (HR: Te emplazamos a contarnos todo eso en otra ocasión…)

HR: Inmersos de lleno en la era digital, cuesta creer que hace no mucho tiempo dedicáramos buena parte del mismo en la autoedición fanzinerosa, con horas y horas de maquetación y fotocopias, con esfuerzo e ilusión a partes iguales, y en la mayoría de los casos con un sacrificio económico sólo recompensado con la mera satisfacción personal. Cuéntanos cómo fueron tus inicios, la evolución, lo que te llevas de todo ello, y lo que dejas…

¡Ahí me has dado! Las fotocopias & las grapas, todo un colt 45, podría decir que el monóxido de fotocopiadora salvó mi vida.

En el primer fanzine que edité, a inicios de 1984, colaboraban 7 personas con sus respectivos seudónimos, que realmente eran simplemente yo mismo, así no me sentía tan solo…

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El último, en 2005, que edité, vivió intensamente las rutas subterráneas que la prensa alternativa había logrado crear en nuestro país, contando con cerca de 20 colaboradores de norte a sur y de este oeste, los había que me mandaban por correo hasta láminas-cuadros originales… Entonces, me dije: “buen momento para dejarlo”. Todo el material que tenía reservado para siguientes números, se los fui devolviendo a cada uno de sus autores y pasándoles un listado de fanzines donde sus historias serían muy bien recibidas. (HR: Suele pasar, los fanzines cuanto más grandes más costosos, con el riesgo implícito de que finalmente se queden sin editar…)

Tiempo después, con la llegada de la pantalla de plasma, vi una estupenda ventana para intentar trasladar el espíritu del fanzine a internet, y en ello estoy, aunque lo tengo muy claro, siempre le seré fiel a las fotocopias y a las grapas. 

HR: En lo estrictamente musical, si tuvieras que recomendar a un recién llegado a esto del Rock un puñado de discos para hacerse a la idea, ¿cuáles serían? No te pondremos límite, pero tampoco te pases… bob_dylan_-_blood_on_the_tracks

Una trilogía fúnebre emocional: “Tonight´s The Night” de Neil Young, “Over” de Peter Hammill y “Blood on the tracks” de Bob Dylan.

HR: De tu experiencia personal a nivel de shows en directo, si tuvieras que elegir media docena que te tocaron especialmente la fibra, por el momento, por el estado de forma del grupo, por todo a la vez, serían…

La actuación de la banda local Los Yous en el restaurante del Hotel Punta Canfali de Benidorm. Los neokorquimos The Fixx en la discoteca Cap Negret de Altea. El debut de la banda alicantina Garage en el cine de verano del barrio de San Grabiel en Alicante. Los Rolling Stones en el campo de fútbol del Manzaranes de Madrid (el día de la tormenta). Sleepy La Beef en la discoteca La Torre, entre La Nucía y Polop. Bob Dylan en la plaza de toros de Benidorm. NO/FX en la sala Abraxas de Benidorm. Burning en la plaza de toros de Benidorm.

HR: Si alguien en esta zona levantina puede dar fe de lo acontecido en el Rock prácticamente desde su génesis no es otro que Lou. ¿Cuáles son tus recuerdos más remotos de la escena local? Viajemos un poco en el tiempo: Bandas, locales, garitos, salas… 

Es curioso, no sé si a ti también te sucederá pero todo aquello que me gusta termina por desaparecer, tanto bandas como garitos… así que prefiero no recordar, pues me encabrono por la poca justicia del rock’n’roll, aunque, afortunadamente, también es cierto, a veces sí que la hace. (HR: Totalmente de acuerdo)

abraxas

HR: ¿Qué otras aficiones aparte de la música tiene Lou? Cine, literatura… Cuéntanos de tus influencias vitales, queremos saber…

Todo lo que tenga que ver con el rock’n’roll, si bien en una larga época me acompañó especialmente como banda sonora cuando creé la productora “invisible” fanzinerosa “Autogestión y Des-conexión”, de 1984 al 2005.

Cuando la prensa especializada comentaba alguno de los fanzines que iba editando, lo que más me valía la pena –dijeran lo que dijeran- era cuando ponían al final del todo de ese comentario el contacto para poder conseguir algún ejemplar y ponía el nombre de “Benidorm”, quizás por aquellos tiempos –bueno, ahora también sucede, la peña habla por hablar ante la ignorancia alimentada de prejuicios- un sitio impensable desde donde pudiera “salir” algo así…

lamf

Sí, en todos los sitios existe una ciudad sumergida. (HR: No sabes cuánto nos sentimos identificados con esto último algunos de ‘por aquí’) 

HR: ¿Cómo ves la escena musical actual en general? Con el paso de los años es inevitable que cada vez cueste más sorprendernos con algo nuevo, el nivel de exigencia se incrementa y la sensación de deja-vu es casi omnipresente. ¿Algún descubrimiento reciente que merezca la pena reseñar? ¿Y de nuestras bandas locales?

¿La escena musical? Bueno, me voy a referir a la única que semi-conozco, la que que yo llamo KosTra BlanKa SoUnd ExploSsion!: Si tanto los garitos como el público estuvieran a la altura de las bandas que actualmente están sakudiendo, la escena sería escena, una gran escena…

La última vez que sucedió, ese mágico triángulo –garito + banda + público- fue entre 1989 y 1992: Las bandas cobraban un mínimo (50.000 pesetas – ¿ahora quién es el suertudo que puede cobrar 300 euros en un bar?-), el garito no perdía dinero, incluso lo ganaba, y el público acudiendo y llenando los conciertos por costumbre –si le gustaba se quedaba y si no pues se iba, pero todos acudían-  con copas baratas y emociones arriba y abajo del escenario.

Dicen que el rock’n’roll es cosas de pandillas y por desgracia no hay un relevo  generacional de pandillas adolescentes, como sucedió entonces, donde se mezclaban los veinteañeros con los Veteranos del Vietnam, explosionando guapamente todo por lo aires.

¿Algún descubrimiento? La música no deja de crecer con el impulso vía Internet, más todavía, aunque ello te hace que se escapen también muchas cosas posiblemente enriquecedoras.

Y más que comentar el nombre de alguna banda que últimamente me haya sacado de la habitual monotonía musical, estoy más atraído por el próximo material que edite la banda de Villajoyosa Yosephine (HR: Estaremos al tanto…)

HR: Vamos terminando, te dejamos que vuelvas a tu tranquila morada en las colinas de la Skombro Rock City, puedes añadir lo que quieras a la entrevista, dirigirte a los lectores de Hot-Rockin, criticar a la redacción… 

No hay nada mejor que tener la suerte de poder acompañar a una banda sin apenas todavía “saber” tocar en su local de ensayo, y acompañarles hasta su primera actuación en directo… lo demás ya no sé, y poco me importa, la verdad.

Gracias a Hot-Rockin por acordarse de mí, espero haber sido, al menos, ameno y no muy pesao, y que la música, afortundamente, es más grande que todos nosotros juntos, así que no dejemos de seguirla.

Una copaaaaaaaaaa máaaaaaaaaaaaaaaaaaas!!!!!

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Gracias a ti por tu tiempo y por contarnos tus valiosas vivencias. Un abrazo, gran Lou. Larga vida al R’N’R. 

Entrevista: Bubbath

A continuación, y a modo de anexo, os dejamos la bio con la obra y milagros de nuestro querido Joan. Pasen y lean…

¿57 AÑOS PARA ESTO…?

Nacido en Valencia el 20 de noviembre de 1958 y viviendo desde hace 54 años en Benidorm, comienza a escribir, jugando a escribir de música, a mitad de los años 70 –tras “rechazar” por cobardía el ser posible bajista del grupo “Akra Leuka”–, viendo publicadas un par de crónicas en el periódico musical “Disco Express” (1977-1978) y un amago de poesía automática en la revista “Sal Común” (1978).

Anteriormente, ya había descubierto la fascinación del “papel en blanco”, manchándolo con esbozos de poesía puramente teenager (período 1974/1975) y un esbozo de relato corto, asimismo adolescente, titulado “La historia que nunca tuvo que haber empezado porque nunca tuvo que haber terminado” (1976).

Durante el transcurso de su tercer año universitario de Derecho en Alicante (1978/1979), escribe su primer relato corto propiamente dicho: “La próxima vez iremos a fumar al puerto”.

Involucrado, como miembro del Equipo Telaraña, en la organización del Festival Beni-Rock que tuvo lugar en el verano del 78 en la plaza de toros de Benidorm con las actuaciones de Granada, Guadalquivir, Gualberto, Bloque y Triana.

Firma una página musical semanal en el diario “Información” de Alicante, de diciembre de 1979 a febrero de 1984, así como en el semanario “Canfali” de Benidorm durante el período de dic’82 a junio’84; en este periódico comarcal vuelve a escribir durante el verano de 1992. Un tanto de lo mismo lo realiza en el diario “Hoy” de Elche, de febrero a junio del 93.

Rechaza, en 1981, ser miembro del Jurado del Festival de la Canción de Benidorm.

Autor del texto del programa de mano del Concierto Extraordinario Dedicado a la Juventud que realizó la Unión Musical de Benidorm, y que tuvo lugar en el Cine Capitol, de esa población, el 13 de junio de 1982.

Escribe un par de letras de canciones para los grupos alicantinos China (“Toma Ruedas”, 1982) y Mediterráneo (“Estoy harto de que me beses”, 1984).

Intermediario “accidental” en el reportaje que sobre la escena musical alicantina emitió en el 83 el programa de TV “La Edad de Oro”.

Colaborador esporádico y eventual de los programas musicales alternativos ya fenecidos de Radio Benidorm, como “Prisma Mágico” de Jorge Albi (febrero/marzo/abril’84) y “Prohibido Bailar” de Pau “Camel” Rosique (del 85 al 88), con la emisión del espacio “Callejón Sin Salida”.

Único culpable de la puesta en marcha, en 1985, de la productora “invisible” Autogestión y Des-Conexión (A.Y.D.), “una iniciativa individual, creativa y financiada, aunque parezca mentira, desde Benidorm”.

Autor del guión del cortometraje, aún inédito, “Hazme lo que quieras pero nunca me despeines mi tupé” (mayo’86).

Colaboraciones con la empresa promotora de conciertos “E.M.T.” de Benidorm, entre ellas, en la promoción del concierto que dio Johnny Thunders el 14 de noviembre del 86 en la sala “Il Paradiso” de Alicante, con una octavilla titulada: “Yo de ti no iría a ver al Johnny Thunders…”.

Responsable directo de los programas radiofónicos “La Traición del Espejo” y “El Palacio de las Cucarachas” en Onda Litoral de Benissa (sept’90 a sept’91).

Desde enero de 1998 escribe una página musical (“Mondo Bellaco”) en la revista mensual de información turística “Top Turisme”, de la que, a su vez, es el subdirector; de ahí que le “permitan” publicarla…

Colaborador en el I Encuentro Punk Rock Alikantino, protagonizado por bandas legendarias de principios de los años 80, que tuvo lugar en la noche del 19 de abril de 2008 en la sala Abraxas de Benidorm, con las actuaciones de Aspirantes A La Horka, Tango Lüger, Café Grecó y Electro-L, así como la participación estelar de María García Verdú, cantante de Morticia y Los Dekrépitos.

En vísperas del verano de 2008, Carlos Sempere, de Radio Alicante, se acuerda de él y le realiza una entrevista recordando los tiempos de su página en el “Información” y, entre otras cosas, sobre la situación musical en la actualidad, a nivel general y, muy en concreto, en relación a la provincia alicantina.

La noche del 29 de marzo del 2015 se le reconoce su humilde pero constante apoyo de toda la vida a las bandas alicantinas a través de un fetival homenaje que bajo el nombre de LAMF Music Day. se celebra en el Anfiteatro Oscar Esplá del parque de L’Aigüera de Benidorm con las actuaciones de LOP. La Oscura Posibilidad , Blue Vandals, Los Yous, CONTRAGOLPE, MEDITERRANEO MUSICGROUP, Aspirantes a la Horka, SEKÍA, Sophie’s Choice, Muy Frágil y LÜGER GRECÓ.

Posiblemente la noche más feliz de su vida…

*** Incitador y animador de los fanzines: 

– AWOL-Alicante Way Of Life (mayo’84) n° 0.

– Prohibido Bailar (mayo’84 a mayo’85) 9 fascículos (inédito, aún sin publicar)

– Alianza Africana (sept’84) n° 0.

– Va Por Ustedes (febrero’85) n° “Mi Mejor Amigo Soy Yo”.

* L.A.M.F. (invierno’85 a verano’91) n° 0-1-2-3-4-5.

– Aléjate Más! (abril’90) n° 0.

* El Ritmo De Tus Pies (nov’91 a agosto’92) n° 1-2-3-4-5.

* Entre Maniakos (mayo’92) n° 0.

* El Club De Los Poetas Enkulados (dic’92 a marzo’94) n° 1-2-3-4-5.

* The Last Full Experience (junio’93) nº “Willy Burret & The Plis Plays”

* BROOM-skombro freak machine (sep/oct’93) n° 1-2.

* The Glitter Box (ene/feb’94) nº 1-2.

* Fuck Off’no-zine (abril/sept’94) nº -5, -4, -3.

* Hip Hop Skombro (dic’04) Boletín Informativo nº 1

* Furor Uterino (dic’04) nº 1

* Lotta Love Skombro (enero/feb’05) Boletín Informativo nº 2

* MonoTemátiKos Del NoFuture (feb’05) nº The Yabba Dabba Doos.

* Cóktel De Pus (marzo/abril’05) Boletín Informativo nº 3

* El Klub De Los Poetas Degollados (mayo’05) nº 1 

– derechos adquiridos por Autogestión y Des-Conexión

* producciones de Autogestión y Des-Conexión 

Una gran parte de estos fanzines están reseñados en el libro “De espaldas al Kiosco” de Kike Babas & Kike Turrón, publicado en 1995 por la editorial El Europeo & El Canto de la Tripulación, dentro de su colección “Los Libros Del Cuervo”. 

Colaboraciones, en su momento, con los zines: 

“Difusiones Clandestinas” de Valladolid, “La Sangrienta” de Altea,

“Hey Hey”, “Cáncer y Delirio” y “El Frígido Anarquista”, los tres de Benidorm, “Toca Madera” de Villajoyosa, y “Vacío” de Barcelona. 

*** Colección Sperma:

(Autogestión y Des-Conexión) 

ref.- 00: “La patética historia de Fredy”, relato corto de Antonio Alvarez, sept’86, inédito, aún por publicar. 

Ref.- 01: “Los Piratas de la noche tampoco bailan rock and roll”, relato corto de Antonio Alvarez con dibujos de Kebra, publicado en marzo’87. 

Ref.- 02: “Aquel maldito verano del 84”, recopilatorio de relatos cortos de Antonio Alvarez, publicado en enero’94. 

Colgado en formato “internet” tanto el Prólogo como el titulado “En El Fondo Del Bar”, título que sirvió asimismo, años después, como encabezamiento a uno de los Diarios Privados que se mencionan líneas más abajo. 

Ref.- 03: “Terrestre (un relato y varios poemas)” de Elena Gonzalvo Plano aka Calamity Jane, publicado en junio’94. 

Ref.- 04: “Entredichos”, relato corto de Van Aigor III, publicado en sept’94. 

Ref.- 05: “La Balada de Christine De Ville”, comic realizado por Rafa “Hey Hey” Amorós basado en un relato corto de mismo título y ya publicado en el recopilatorio “Aquel Maldito Verano del 84” de Lou “Lamf” aka Antonio Alvarez, oct’92, inédito, aún por publicar. 

*** Otros textos: 

Nadie puede ser lo que necesitas

La Última Pandilla Psycho Killer

Sobre Henry Miller: El Palacio de las Cucarachas

Aprende a odiar la música

En el Barrio de Mis Pesadillas

The Sound: tienes que creer en una tierra con corazón

Estoy hasta los cojones del blues

¿Qué ganas tú con esto?

Aquella noche en el Pixie & Dixie

Despertadme cuando lleguemos a Grecia

Días de Bourbon y Rosas (revisited)

A Sacra

Honestamente te lo digo

Raw Power & Ragged Glory

Historias que suceden en cualquier ciudad

Aquel póstumo single de Morticia y Los Dekrépitos

Cuando realmente todo comenzó… 

*** Diarios Privados:

(The Black’Diarys of Lou Smith) 

Gente Abollada (2003)

Al Oeste Del Edén (2004)

En El Fondo Del Bar (2005)

La Retirada (2006)

Llegando Hasta El Final (2007) 

*** El Valle De Las Muñecas Hinchables

(Internet: myspace, fotolog, blogs, youtube, Facebook) 

myspace…

fuck’zine

lord freak sánchez

neil young fanclub benidorm

no future now!

abraxas rock club 

fotolog…

el arte de callar: espacio utilizado para “colgar” en internet diversos textos, la gran mayoría publicados en su momento en alguno de los fanzines –fotocopias y grapas- de Autogestion y Des-Conexión, o bien el comentario personal de “backstage” de algunos hechos “históricos”, sobre todo, en sus primeras actualizaciones, así como algunos de los relatos cortos mencionados anteriormente.

Blogs…

agonizando en público

la leyenda de la ciudad sumergida 

youtube…

mundo infernal 

facebook…

lou smith 

*** Algunos seudónimos: … Lou, Fredy, Yazz, E.S.N. (El Sin Nombre),

Makais, Ele.U, Rudy, Frankie Motherfucker, Antonio Alvarez,

Buskapenas, Lord Freak Sánchez… 

Canciones explícitamente dedicadas …:

De Garage (1982)

De Aspirantes A La Horka (1989)

“57 años para esto…oh, yeah!!!”

Fdo.- Juan Antonio Portolés Alvarez

Autogestión y Des-Conexión

P.O. Box 205

03508 Benidorm

(Alicante)

– Spagnia – 

*** epílogo:

ha sido estupendo poder compartir todo esto contigo… espero que ninguna de mis palabras o actitudes te hayan ofendido pues nunca ha sido ese mi propósito.

“vayas donde vayas que te vaya bien”

(Corazón Salvaje)

Hasta siempre, rock and roll…

Nota.- si estás interesado en visualizar algún texto, ponte en contacto conmigo y, si me es posible, te lo haré llegar:

taula@topturisme.com